Telescopio VLT en Chile capta una inexplicable onda de choque alrededor de una estrella muerta
Tiempo de lectura: 2 minutos Un equipo de astrónomos detectó una estructura denominada «onda de proa» rodeando a la enana blanca RXJ0528+2838, un hallazgo que desafía las leyes actuales de la astrofísica al no presentar un disco de acreción que explique la expulsión de material.
Utilizando la tecnología de vanguardia del Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO), ubicado en la Región de Antofagasta, un grupo de científicos identificó un fenómeno inédito. Se trata de una potente onda de choque que envuelve a RXJ0528+2838, una estrella muerta situada a 730 años luz de la Tierra, cuya existencia contradice los modelos teóricos establecidos.
Según el estudio publicado en la revista Nature Astronomy, esta enana blanca —el remanente denso de una estrella similar al Sol— muestra una emisión de material constante que ha moldeado su entorno durante al menos un milenio. Sin embargo, lo que desconcierta a los expertos es que la estrella no posee el mecanismo habitual para generar tales flujos: un disco de gas y polvo a su alrededor.
El descubrimiento comenzó con observaciones preliminares en España, pero fue el instrumento MUSE, instalado en el VLT en Chile, el que permitió cartografiar la onda de choque con una precisión sin precedentes. Esta estructura, conocida como «onda de proa», se forma de manera similar a la estela que deja un barco al desplazarse por el agua, en este caso, debido a la interacción del material expulsado por la estrella con el gas interestelar.
Un hallazgo inesperado en un sistema «tranquilo»
«Encontramos algo nunca antes visto y, más importante aún, totalmente inesperado», señala Simone Scaringi, profesor de la Universidad de Durham y coautor del estudio. Según Scaringi, el sistema parecía ser una pareja estelar «tranquila», compuesta por la enana blanca y una compañera similar al Sol que le transfiere materia.
En los sistemas binarios convencionales, este material robado forma un disco que, al alimentar a la estrella muerta, expulsa parte de la energía en forma de flujos (outflows). No obstante, RXJ0528+2838 carece de este disco, lo que convierte la presencia de la nebulosa en un absoluto misterio para la ciencia.
El «motor misterioso»
La investigación sugiere que el responsable de este fenómeno podría ser un potente campo magnético. Los datos obtenidos por MUSE confirman que la enana blanca posee magnetismo suficiente para canalizar el material de su estrella compañera directamente hacia su superficie, saltándose la formación de un disco.
Sin embargo, esta explicación aún es incompleta. «Nuestro hallazgo muestra que, incluso sin un disco, estos sistemas pueden generar potentes emisiones, revelando un mecanismo que aún no entendemos», indica Krystian Ilkiewicz, investigador del Centro Astronómico Nicolao Copérnico. Los cálculos actuales indican que el campo magnético observado solo podría mantener una onda de proa por unos pocos cientos de años, pero la estructura detectada tiene una antigüedad superior a los 1000 años.
Este desfase temporal apunta a una «fuente oculta de energía» o a un motor magnético mucho más complejo de lo imaginado. La llegada del Extremely Large Telescope (ELT) de ESO, que se construye actualmente en el cerro Armazones, en el desierto de Atacama, será clave según los astrónomos. Este gigante permitirá detectar sistemas similares más tenues y detallar con precisión cómo estas estrellas muertas interactúan con el cosmos.