En Atacama: Científicos identifican tres nuevos microorganismos con alta capacidad de adaptación
Tiempo de lectura: 2 minutos Tras una década de investigación, científicos lograron catalogar especies bacterianas únicas en el mundo, que prometen desarrollar soluciones para enfrentar el cambio climático y optimizar la minería sustentable.
Atacama no es solo un paisaje de aridez extrema, sino que también un laboratorio natural donde la vida ha encontrado formas únicas de prosperar. Rómulo Oses, académico e investigador de la Universidad de Atacama (UDA) y del Centro Regional de Investigación y Desarrollo Sustentable de Atacama (CRIDESAT), lidera una iniciativa que busca transformar la biodiversidad microscópica de este lugar en un recurso estratégico para Chile y el mundo.
Luego de diez años de trabajo de campo y laboratorio, el equipo desarrolló una colección de microorganismos propios de la región, capaces de sobrevivir en condiciones de alta radiación UV, salinidad extrema y escasez hídrica.
Uno de los hitos más relevantes es el descubrimiento de tres microorganismos. Entre ellos destacan las bacterias «Arthrobacter endophyticus« y «Cellulomonas atacamensis«, las cuales han demostrado una alta capacidad de adaptación y, lo más importante, beneficios directos para la agricultura del desierto al facilitar la adaptación de plantas de cultivo en suelos degradados.
El catálogo de la vida invisible en Atacama
La investigación se centró en los gradientes ambientales de la Región de Atacama, cubriendo desde la zona costera hasta la alta montaña, pasando por valles y salares. Gracias al uso de tecnología avanzada —como sensores remotos, imágenes satelitales, drones y escáneres de suelo—, los científicos lograron una caracterización multicapa de estos ecosistemas.
«Nuestra región es una zona de transición climática, lo que la convierte en un punto estratégico para estudiar los efectos del calentamiento global a escala planetaria», explica Oses.
El investigador subraya que la formación del suelo no es solo un proceso geológico, sino una interacción activa con la biota microbiana, la cual actúa como un motor de resiliencia para el ecosistema.
El potencial del patrimonio genético regional
La creación de un banco de germoplasma microbiano es el siguiente gran paso propuesto por los investigadores de la UDA. Este repositorio permitiría conservar recursos genéticos con un potencial para la biotecnología y la minería verde. En un contexto donde la industria busca reducir su huella ambiental, estos microorganismos extremófilos pueden utilizarse en procesos de biorremediación de suelos contaminados y en el desarrollo de técnicas extractivas más sostenibles.
Además, actualmente, la UDA ejecuta proyectos para probar la resistencia de estos microorganismos en ambientes que simulan condiciones de borde, despertando el interés de la astrobiología internacional.
Para consolidar estos avances, la Universidad de Atacama diseñó un Plan de Desarrollo de Capacidades de Investigación (PCI) de cara al año 2035. Este plan se apoya en programas académicos como la nueva Licenciatura en Ciencias y el Doctorado en Biotecnología en Bioproducción Sustentable, orientados a formar capital humano avanzado que lidere la gobernanza de estos recursos.
Finalmente, Oses hace un llamado a fortalecer la regulación del patrimonio microbiano regional: «Es fundamental evitar la extracción no autorizada de recursos biológicos y articular esfuerzos entre la academia, la industria y el Estado para transformar proyectos puntuales en programas institucionales con impacto real en la innovación y el desarrollo del país».