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Sorprenden a pulgas de mar viajando colgadas de arañas gigantes en el fondo oceánico

Sorprenden a pulgas de mar viajando colgadas de arañas gigantes en el fondo oceánico
Schmidt Ocean Institute / Jorge Pérez-Schultheiss

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Tiempo de lectura: 2 minutos Investigadores del Museo Nacional de Historia Natural describieron un mecanismo de transporte «a dedo» que vincula a dos especies frente a las costas de Aysén y Magallanes, en el sur de Chile.

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A más de 2.600 metros de profundidad en el océano Pacífico, frente a las costas de las regiones de Aysén y Magallanes, científicos descubrieron a pulgas de mar viajando colgadas de las patas de unas arañas gigantes.

El hallazgo fue descrito en un artículo publicado en la revista Ecology y titulado «Viajando a dedo en el mar profundo: Anfípodos se abrazan a arañas de mar en el Océano Pacífico Suroriental». Sus autores son investigadores del Área de Zoología de Invertebrados del Museo Nacional de Historia Natural de Chile, de la Universidade de Aveiro (Portugal), el Senckenberg am Meer (Alemania), la Universidad de Valparaíso y la Boston University (de Estados Unidos).

Según explicó el Museo de Historia Natural en una nota de prensa, la existencia de pulgas de mar de la especie Mesopleustes abyssorum que viajan aferradas a las arañas de mar Colossendeis colossea se conoce hace casi un siglo, pues en 1927 el zoólogo francés Édouard Chevreux la reportó por primera vez, aunque a partir de una muestra extraída más de 40 años antes (en 1883) desde la costa atlántica de Marruecos.

«La breve mención de Chevreux, sin ilustraciones, pasó prácticamente inadvertida en la literatura ecológica, (…) y hasta ahora nadie había observado a ambas especies juntas, vivas y en su ambiente natural«, detalló el Museo.

La misión

En noviembre de 2024, el Schmidt Ocean Institute obtuvo los datos de este estudio al desplegar un robot submarino a control remoto a través de dos cañones submarinos en el sur de Chile.

Esta máquina encontró -los días 24 y 28, a 3.160 y 2.670 metros de profundidad, respectivamente- «arañas de mar de unos 30 cm de envergadura de punta a punta de las patas, que caminaban sobre el fondo con anfípodos sujetos a sus apéndices».

Esta «asociación» de ambas especies es «extremadamente rara» y ésta «es la primera vez que se registra en el Pacífico suroriental frente a Chile», destacaron.

Hipótesis

Reflexionando sobre esta alianza, los investigadores hicieron presente que Mesopleustes abyssorum es una mala nadadora y que dispersarse por sus propios medios probablemente le resulta difícil. Su relación con Colossendeis colossea podría tratarse de un caso de «foresis», una forma de comensalismo en que un organismo se transporta sobre otro sin perjudicarlo, como quien «hace dedo» (de ahí el nombre de artículo).

En principio, las arañas del fondo marino recorren distancias mucho mayores que las que alcanza un anfípodo, y viajar sobre ellas permitiría a estos crustáceos desplazarse con poco gasto de energía en un ambiente donde el alimento escasea.

La asociación también podría tener ventajas reproductivas. En ambas observaciones de noviembre de 2024, las arañas cargaban un macho y una hembra grandes. Si este patrón se confirma, los ejemplares de Colossendeis colossea podrían  representar verdaderos «puntos de encuentro» para las pulgas de mar, ayudándoles a encontrar pareja en la inmensidad del océano.

A la vez, es posible que los «pasajeros» aprovechen restos del alimento de las arañas, y que su medio de transporte les sirva de protección frente a depredadores.

Estas hipótesis deberán ponerse a prueba con nuevas observaciones. En tanto, el equipo científico incorporó los especímenes recolectados a las colecciones del Museo Nacional de Historia Natural, donde quedarán a disposición de futuras investigaciones.


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