Allison Olivares: Pionera del fungiturismo en el Archipiélago de Juan Fernández
Tiempo de lectura: 3 minutos A través del estudio de hongos locales, Allison Olivares, fundadora de Active Ecotourism, busca proteger el ecosistema endémico de la isla Robinson Crusoe y fomentar la educación ambiental en la comunidad.
El Archipiélago Juan Fernández es mundialmente reconocido por sus impresionantes tasas de endemismo en flora y fauna. Sin embargo, existe un reino que, hasta hace poco, permanecía en las sombras de la investigación local: los hongos. Allison Olivares Mujica, administradora de proyectos de ecoturismo titulada de Duoc UC, detectó esta brecha y decidió transformarla en el motor de su emprendimiento, convirtiéndose en la primera guía en desarrollar el micoturismo (o fungiturismo) en la zona.
Radicada desde hace siete años en la isla Robinson Crusoe, Olivares ha sabido amalgamar su formación académica —que incluye un Máster en Educación Ambiental y estudios en Derecho Ambiental— con una curiosidad científica autodidacta. Su proyecto, Active Ecotourism, no solo ofrece recorridos por la naturaleza de la isla, sino que se ha posicionado como un puente entre la academia y el territorio, impulsando el conocimiento de la funga local.
«Me di cuenta de que en este ecosistema que tiene altas tasas de endemismo no había información sobre las especies de hongos, solamente de flora y fauna. Acá se pueden observar varias especies, varias diversidades de funga a nivel local, la que está relacionada directamente con el bosque endémico», explica Olivares, cuyo trabajo como pionera del fungiturismo en el archipiélago fue reconocido en 2023 con el premio Mujer Impacta en Mujeres en Turismo en Chile.

El estudio de la funga endémica
La travesía de Allison comenzó en 2018, cuando llegó al archipiélago para realizar su práctica profesional en la Corporación Nacional Forestal (CONAF). Al notar que la información sobre micología era escasa en comparación con las aves o las plantas, inició un proceso de investigación que hoy cuenta con el respaldo de la Fundación Fungi.
«Desde la desinformación fue que me interesó esta área, comenzar a investigar. Comencé a hacer un estudio de investigación científica a través de mi tour operador, en un convenio de colaboración con Fundación Fungí, con quienes me contacté para poder recibir apoyo y ellos me capacitaron para poder hacer colectas científicas», detalló Olivares.
A la fecha, la investigadora ha logrado recolectar 30 muestras de macrohongos, los cuales están estrechamente vinculados a especies vegetales icónicas y endémicas del archipiélago, como la Achonta, el Naranjillo de Juan Fernández, la Luma y los Pangues. Actualmente, el proyecto busca financiamiento para realizar análisis moleculares que permitan identificar con precisión estas especies, muchas de las cuales podrían ser nuevas para la ciencia o exclusivas de este territorio insular.
Educación ambiental y turismo de intereses especiales
El micoturismo propuesto por Active Ecotourism consiste en una experiencia de turismo científico y educación ambiental diseñada para concientizar sobre el rol que cumplen los hongos en el ciclo de la vida. Los participantes aprenden a diferenciar tipos de sustratos, formas, aromas y texturas, además de conocer la diferencia entre una colecta científica y una sustentable para el consumo humano.
Uno de los puntos que aborda Olivares en sus tours es la amenaza de las especies exóticas invasoras, como el maqui, la mora y los pinos, que impactan negativamente en el bosque endémico. «Aquí los hongos cumplen un rol fundamental, ya que nos ayudan a descomponer la materia orgánica de estas especies que amenazan nuestro ecosistema», señala la guía.
Esta iniciativa no solo abre un nuevo nicho para la industria turística local en temporada baja, sino que también tiene un fuerte componente social. La prioridad de Active Ecotourism es la niñez de Juan Fernández, buscando que las nuevas generaciones crezcan con una comprensión de la biodiversidad que los rodea.
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