Estudiantes de Colina lanzaron con éxito globo sonda a la estratosfera
Tiempo de lectura: 4 minutos Un equipo de siete estudiantes del Liceo Bicentenario Santa Teresa de los Andes de Colina logró el lanzamiento y recuperación de la sonda «STA EXPLORER», un proyecto que capturó imágenes inéditas del planeta.
Lo que comenzó como un desafío en el aula del electivo de física se transformó en una misión de exploración espacial a escala local. Siete estudiantes del Liceo Bicentenario Santa Teresa de los Andes, de la localidad de Liray en Colina, junto a sus profesores, lograron diseñar, construir y lanzar un globo sonda hacia la estratosfera, superando los 30.000 metros de altura para documentar la curvatura terrestre y recolectar datos atmosféricos.
El proyecto, bautizado como STA EXPLORER, es el resultado de un año de planificación técnica, gestión de recursos y resiliencia ante los desafíos de la ciencia experimental. Liderados por la estudiante Matilde Toro y bajo la guía del profesor de matemáticas Pablo Pailamilla, el equipo demostró que la ciencia de alto nivel es posible en el contexto escolar.
«Nuestro objetivo era obtener material audiovisual y recopilar información sobre variables atmosféricas. El globo se infla con helio hasta alcanzar la flotabilidad necesaria; a medida que asciende, la presión exterior disminuye hasta que el globo explota, permitiendo que la caja descienda de forma segura gracias a un paracaídas», explica Matilde Toro a Cooperativa Ciencia.

El desafío de construir una sonda desde el aula
Para desarrollar la sonda, el equipo tuvo que dividirse en áreas específicas. Mientras que Gabriel Maúlen, Joaquín Gutiérrez y Franco Rodríguez se encargaron de los cálculos matemáticos, el presupuesto y la aerodinámica del paracaídas, estudiantes como Victoria Henríquez, Paulina López y Matilde Toro lideraron el testeo de sistemas críticos como el GPS y las cámaras.
La carga útil o payload consistió en una caja de poliestireno adaptada (originalmente de congelados) que debía resistir temperaturas extremas de hasta -60°C. En su interior, el proyecto incluía una cámara DJI Osmo Action 4, un sistema Arduino con sensores de presión, altitud y temperatura, baterías portátiles y un GPS satelital fundamental para la recuperación.
A pesar del éxito visual, el equipo tuvo que enfrentar desafíos y complejidades técnicas. Durante el lanzamiento final, el sistema Arduino falló momentos antes del despegue, impidiendo la recolección de los datos digitales de los sensores. Sin embargo, para los estudiantes, esto se convirtió en una lección de ingeniería. «Lo consideramos un aprendizaje clave que nos permitió identificar fallas de diseño para futuras misiones», añade Toro.

Un año de preparación
Uno de los aspectos más destacados de STA EXPLORER fue su modelo de financiamiento. Ante la falta de presupuesto inicial, la comunidad educativa del Liceo de Colina se movilizó mediante una rifa institucional para adquirir los materiales básicos, como el globo de látex y el paracaídas importados desde Europa.
Además, el proyecto logró alianzas con la empresa privada Geoconexion, que proveyó el GPS satelital esencial para el monitoreo en tiempo real, y contó con la supervisión de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) para cumplir con los protocolos de seguridad aérea.
El camino hacia la estratosfera tuvo vivió un momento clave en diciembre, cuando un primer intento de lanzamiento falló, provocando la pérdida del helio, un insumo de alto costo. «Ese momento fue difícil para la moral del grupo, pero el Centro de Padres salió al rescate para permitir un segundo intento», relata el profesor Pablo Pailamilla.
Finalmente, el 16 de enero, tras una jornada de 16 horas que incluyó un intenso despliegue logístico y un trekking de cuatro horas por los cerros de la Región de O’Higgins, el equipo logró recuperar la sonda. El premio fue extraordinario: seis horas de grabación en alta definición que muestran el ascenso desde Colina hasta la frontera con el espacio negro, donde se aprecia con nitidez la atmósfera delgada y la curvatura de la Tierra.

El legado de STA EXPLORER
Para Victoria Henríquez, estudiante que cursa su último año, el proyecto fue determinante para su futuro profesional. «Antes tenía miedo de si la ingeniería realmente era lo mío, pero este proyecto me ayudó a darme cuenta de que me gusta crear cosas y buscar soluciones a problemas que parecen imposibles», confiesa.
La experiencia ahora busca replicarse. El equipo de Colina ha sido contactado por docentes de otras regiones interesados en realizar experimentos similares, asumiendo los estudiantes el rol de tutores para nuevas generaciones. Además, el conocimiento adquirido en telemetría y eficiencia térmica planean aplicarlo para mejorar la ventilación y las comunicaciones de su propio liceo, ubicado en una zona rural de la Región Metropolitana.
«Este proyecto es un testimonio del trabajo en equipo y la pasión por la exploración. Para el liceo, es un orgullo ver que con esfuerzo y rigurosidad técnica, los estudiantes pueden alcanzar metas que parecen de otro mundo», concluye Javier Corvalán, profesor e inspector general.
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