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Glaciar Echaurren Norte: Estudio revela pérdida del 65% de su superficie

Glaciar Echaurren Norte: Estudio revela pérdida del 65% de su superficie

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Tiempo de lectura: 3 minutos Una investigación liderada por la Universidad de Chile documentó siete décadas de retroceso en este glaciar del Cajón del Maipo.

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Un estudio encabezado por el Dr. James McPhee, académico del Departamento de Ingeniería Civil de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, reveló que el Glaciar Echaurren Norte ha perdido el 65% de su superficie desde 1955.

La investigación, publicada en la revista Annals of Glaciology, describe un proceso irreversible de fragmentación y adelgazamiento que amenaza con hacer desaparecer una fuente de información científica invaluable.

Ubicado en el Cajón del Maipo, el Echaurren Norte no es un glaciar cualquiera. Junto al glaciar Zongo en Bolivia, es uno de los dos únicos «glaciares de referencia» en Sudamérica. Esto significa que sus datos son utilizados por la comunidad científica internacional para calibrar modelos de cambio climático y entender el alza del nivel del mar.

Sin embargo, el estudio advierte que su estado actual es tan crítico que Chile debe comenzar urgentemente a identificar un nuevo glaciar de referencia que sea representativo de las condiciones actuales del Hemisferio Sur.

De «glaciar de referencia» a unidades fragmentadas y cubiertas de escombros

Según los registros históricos analizados por el equipo de la Universidad de Chile, en 1955 el glaciar abarcaba una superficie de 0,52 km², un tamaño ligeramente superior al de la Ciudad del Vaticano. Hoy, tras décadas de aumento sostenido de las temperaturas y déficit hídrico, solo quedan tres pequeñas unidades de hielo que apenas suman 0,18 km², una extensión comparable a 18 canchas de fútbol.

El estudio destaca la desaparición del «hielo limpio». Actualmente, el glaciar se encuentra fragmentado y cubierto por una densa capa de rocas y sedimentos provenientes de las laderas erosionadas. Este fenómeno, conocido como cobertura de detritos, altera profundamente el intercambio de energía entre el hielo y la atmósfera.

«Si este glaciar desaparece, perderíamos una enorme oportunidad para el entendimiento de las fluctuaciones glaciares en la región», advierte Felipe Ugalde, geólogo de la U. de Chile y coautor de la publicación.

Los tres factores climáticos que aceleran su desaparición

La degradación del Glaciar Echaurren Norte es consecuencia de factores climáticos que han golpeado a la Región Metropolitana. El estudio identifica tres causas principales:

La primera, la megasequía y el déficit de nieve. Desde 2010, la zona central de Chile ha enfrentado un déficit de precipitaciones cercano al 30%. Sin nieve invernal que recargue su masa y actúe como escudo protector, el hielo queda expuesto directamente a la radiación solar durante el verano.

La segunda, el ascenso de la isoterma 0 °C. Este es quizá el dato más preocupante. Los investigadores detectaron que el número de días al año en que el punto de fusión (0 °C) se sitúa por encima de la cabecera del glaciar (4.038 m s. n. m.) ha aumentado drásticamente. En 2015 se registraron 110 días de fusión; para 2020, la cifra saltó a 166 días. Esto implica que el glaciar pasa casi medio año bajo condiciones de derretimiento ininterrumpido.

Finalmente, la pérdida de resiliencia ante El Niño. Históricamente, los años de El Niño traían nevadas abundantes que compensaban las pérdidas estivales. El estudio demuestra que esta relación se rompió después de 2010; ahora, incluso en años lluviosos, las precipitaciones no son suficientes para contrarrestar el calor extremo.

Un impacto directo en la seguridad hídrica de Santiago

El glaciar Echaurren Norte es una fuente estratégica de agua para la cuenca del río Yeso, que a su vez alimenta al río Maipo, principal reserva hídrica para los más de siete millones de habitantes de la Región Metropolitana. Su monitoreo, que comenzó en los años setenta con expediciones a caballo y hoy utiliza tecnología LiDAR y satelital, ha sido fundamental para la gestión del agua en el país.

El trabajo liderado por el Dr. McPhee es también un reconocimiento a décadas de labor técnica por parte de la Dirección General de Aguas (DGA) y especialistas de la Universidad de Chile como Cedomir Marangunic y el fallecido Jorge Quinteros. Los resultados advierten que el retroceso de los glaciares en los Andes Centrales es una realidad física que obliga a replantear las estrategias de adaptación ante la crisis climática en Chile.


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