Estudio advierte que los bosques de araucaria entrarían en Peligro Crítico hacia 2060
Tiempo de lectura: 3 minutos El estudio analizó los cuatro ecosistemas de araucaria presentes en Chile y determinó que todos se encuentran en peligro crítico. El cambio climático aparece como principal factor de riesgo.
- Pérdida histórica de superficie, desde aproximadamente 1750.
- Pérdida reciente de superficie, especialmente entre 2004 y 2024.
- Pérdida futura de hábitat adecuado, proyectada hacia 2060.
- Cambios en variables climáticas, como temperatura, precipitaciones y sequía.
- Cambios en el funcionamiento del bosque, utilizando indicadores satelitales relacionados con agua, transpiración y cobertura del dosel.
Lista roja
La evaluación de esos cuatro ecosistemas de araucaria determinó que todos ellos fueran clasificados como En Peligro Crítico hacia 2060, bajo el protocolo oficial de la Lista Roja de Ecosistemas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), lo que significa que alcanzarían los niveles más altos de riesgo establecidos según los estándares científicos de la organización.
«Esta investigación representa la evaluación de Lista Roja de Ecosistemas más detallada aplicada en Chile y una de las más completas a nivel mundial», explica el profesor Alaniz.
«Todos los ecosistemas mostraron una severa reducción histórica en sus superficies (>74%) y una disminución reciente significativa, siendo particularmente afectados por deforestación los ecosistemas andinos, con más de un 46% de pérdida. Las proyecciones de cambio climático indican que existirá una pérdida generalizada de las zonas ambientalmente viables, donde los bosques costeros de araucaria de Nahuelbuta podrían perder por completo las condiciones ambientalmente viables para el año 2060″, agrega el especialista.
Cambio climático
Como viene constatando la evidencia, entre los factores asociados a este resultado, el cambio climático aparece como el principal motivo de riesgo proyectado.
«Los factores climáticos fueron aquellos que determinaron los mayores niveles de amenaza para todos los ecosistemas evaluados, considerando cambios en la precipitación, temperatura y condición de sequía. Por otro lado, los criterios de reducción en la distribución no alcanzaron los niveles de amenaza más elevados. Cuando se analizan los criterios relacionados a procesos funcionales de los ecosistemas, se evidencia una amplia degradación, la cual está principalmente vinculada al cambio climático (estrés hídrico)», detalla Alberto Alaniz.
Sin embargo, la pérdida de superficie que se manifiesta en los cuatro ecosistemas es otro de los aspectos que llama la atención. Los investigadores determinaron que estos han perdido más del 74 % de su extensión histórica. En algunos casos, la reducción supera el 90% respecto de la presencia estimada para el período preindustrial. Lo anterior, demuestra que la amenaza no es una preocupación hacia el futuro: la araucaria ya ha sufrido una reducción más que considerable y de forma sostenida en el tiempo.
Medidas urgentes de protección
Tomando en cuenta el diagnóstico, y con base en las cinco dimensiones descritas más arriba, la investigación propone tomar medidas urgentes para proteger a esta especie.
Tal como lo advierte el académico a cargo, «en primer lugar, debiera generarse un decreto presidencial donde se declare a estos ecosistemas como prioridad nacional de conservación. En la actualidad, la especie Araucaria araucana es considerada Monumento Natural, estando prohibida su corta y comercialización. Sin embargo, el ecosistema donde se encuentra inserta no es un objeto de conservación declarado de forma directa, existiendo riesgo de degradación del hábitat por malas prácticas de manejo».
Además, el informe agrega recomendaciones específicas:
- Inclusión de todos los parches y/o setos remanentes de araucaria dentro de los planos reguladores como zonas de conservación, sin permitir su cambio de uso y cobertura de suelo.
- Declaración de prioridad nacional de restauración dentro del Plan Nacional de Restauración a Escala de Paisaje y en el marco de la Ley N.° 21.600, que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas.
- Expansión de áreas de conservación mediante la destinación de fondos para la conservación tales como derecho real de conservación, adquisición de terrenos e implementación de áreas protegidas privadas.
- Implementación de un plan de adaptación al cambio climático mediante la conservación de germoplasma, o semillas, considerando la selección de éstas, viverización, selección de plántulas y reforestación en terreno.
- Regularización del comercio de piñones en masa, identificando cuotas y montos máximos de extracción, fomentando la extracción responsable para mercados locales y reduciendo la explotación de gran escala.
Los bosques de araucaria representan un patrimonio biológico y cultural inconmensurable, siendo uno de los grupos de especies más antiguas del cono sur de Sudamérica, así como una planta de alta importancia para el pueblo Mapuche. «Este estudio presenta una alarma directa para comenzar a ejecutar acciones que permitan asegurar la persistencia de este ecosistema para las generaciones futuras, teniendo como objetivo evitar que desaparezcan», concluye el Dr. Alberto Alaniz.