Estudio aporta evidencia sobre el factor que activa al hongo patógeno del pino radiata
Tiempo de lectura: 2 minutos Una investigación de la Universidad Austral de Chile (UACh) demostró que la vía de ingreso del hongo Corinectria constricta determina si este permanece asintomático o si desencadena el destructivo cancro del pino en plantaciones de Pinus radiata.
El estudio del hongo Corinectria constricta ha sido una línea de trabajo prioritaria para el Laboratorio de Salud de Bosques de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la Universidad Austral de Chile (UACh) desde 2011. Ahora, una nueva investigación publicada en la revista internacional European Journal of Plant Pathology aporta la primera evidencia experimental directa sobre la dualidad ecológica de esta especie en el sector forestal chileno.
El trabajo fue desarrollado principalmente por Tania Vásquez-Horna en su tesis de Magíster en Ciencias en la UACh, con el patrocinio del Dr. Cristian Montalva y el copatrocinio del Dr. Cristian González, investigador asociado en la Oregon State University (Estados Unidos) y Alumni UACh, en el marco del proyecto FONDECYT Postdoctorado N° 3220723.
Para dilucidar el comportamiento del patógeno, el equipo diseñó un ensayo controlado con 72 plántulas clonales de Pinus radiata de dos años. Los ejemplares fueron expuestos a dos métodos de inoculación con ascosporas: una vía invasiva, mediante heridas artificiales que expusieron el floema y cámbium, y una vía no invasiva sobre tejido intacto, simulando el ingreso por aperturas naturales. Adicionalmente, se evaluaron distintos niveles de estrés mecánico por anillamiento.
Heridas en el tejido
Los resultados mostraron que, en las plantas inoculadas a través de heridas, el 94,4% resultó positivo mediante análisis de PCR y la totalidad desarrolló cancros necróticos. En contraste, en la vía no invasiva, el 77,8% dio positivo al marcador molecular pero permaneció completamente asintomático durante los seis meses de seguimiento. Por su parte, el estrés mecánico no indujo patogenicidad por sí solo en tejidos sanos, aunque sí incrementó la severidad y longitud del cancro en árboles previamente heridos.
«Este hallazgo permite comprender con mayor precisión la dualidad ecológica de Corinectria constricta. El hongo puede mantenerse asintomático en el tejido o expresar un comportamiento patogénico, y nuestros resultados muestran que la vía de ingreso es el principal factor que delimita esos dos resultados«, explicó el Dr. Cristian González.
Implicancias directas para el manejo silvícola
Perteneciente a la familia Nectriaceae, este hongo ascomiceto es el responsable del llamado «cancro» o «revirado del pino», patología que produce necrosis vascular y deformaciones graves en el fuste del árbol. Desde su detección inicial en Chile en 2008, la enfermedad se ha consolidado como una seria amenaza productiva con presencia confirmada en las regiones de Biobío, La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos.
Frente a este escenario, los autores destacan que la investigación entrega pautas directas para la gestión en terreno. Faenas como la poda y el raleo deben planificarse minuciosamente para evitar heridas mecánicas innecesarias, especialmente en épocas de alta liberación de esporas.
Asimismo, la técnica de PCR convencional demostró una sensibilidad superior al aislamiento tradicional en cultivo, facilitando la identificación temprana del patógeno en plantas sin daño visible. Al respecto, el Dr. Cristian Montalva subrayó que «el principal aporte es haber demostrado experimentalmente que detectar el hongo no significa necesariamente que habrá enfermedad: la vía de ingreso es determinante«.