Crean escala científica para medir la “personalidad tóxica” y su impacto en las relaciones
Tiempo de lectura: 2 minutos Un equipo internacional desarrolló la Escala de Personalidad Tóxica (TPS), una herramienta que busca evaluar de forma científica los rasgos que afectan negativamente a otras personas y sus vínculos.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Huelva, la Universidad Agri Ibrahim Çeçen y la Universidad Rey Abdulaziz desarrolló una nueva herramienta para medir lo que comúnmente se denomina «personalidad tóxica«. Este concepto, ampliamente utilizado fuera del ámbito científico, hasta ahora no contaba con una escala específica para su evaluación.
El estudio, publicado en la revista Psicología: Reflexión y Crítica, propone por primera vez un instrumento diseñado para identificar conductas que dañan las relaciones interpersonales y el bienestar de otros, marcando un avance en la investigación psicológica.
Con este desarrollo, los autores buscan llenar un vacío en la psicología clínica y avanzar hacia una comprensión más precisa de cómo ciertos rasgos de personalidad afectan a quienes rodean a una persona.
Más allá de la «Tríada Oscura»
Hasta ahora, la investigación en personalidad se ha centrado en la «Tríada Oscura», que incluye el narcisismo, el maquiavelismo y la psicopatía.
Sin embargo, los investigadores plantean que la personalidad tóxica tiene un enfoque distinto, ya que no se limita a la manipulación con fines propios, sino que apunta directamente a conductas que buscan deteriorar la autoestima de otras personas.
Esta diferencia permite abordar dinámicas interpersonales más complejas, especialmente aquellas que generan daño emocional sostenido en distintos contextos.
Una herramienta breve y confiable
La Escala de Personalidad Tóxica (TPS) fue validada a través de dos estudios con más de 500 adultos jóvenes, lo que permitió comprobar su funcionamiento y consistencia.
Se trata de una escala unidimensional compuesta por seis ítems que miden directamente el nivel de toxicidad, con resultados que muestran una alta confiabilidad estadística.
«La TPS es una herramienta práctica y breve, lo que facilita su uso en investigaciones a gran escala y en entornos clínicos donde el tiempo es un factor crítico», destacan los autores del estudio.
Un concepto marcado por el contexto actual
El estudio también advierte que la percepción de la «toxicidad» no es universal, sino que depende del entorno social y cultural.
En este caso, los resultados se basan en una muestra de población turca, donde factores como el colectivismo y las estructuras jerárquicas influyen en la forma en que se interpretan estos comportamientos.
Aunque la herramienta abre nuevas posibilidades para la investigación, los autores señalan que aún se requieren estudios con muestras más diversas y análisis más complejos para consolidar su validez y ampliar su aplicación en distintos contextos.