Cáncer de colon y colorrectal lideran la lista de prevalencia entre la población menor de 50 años
Tiempo de lectura: 2 minutos De acuerdo con el oncólogo de la Clínica Alemana, Cristóbal Sanhueza, un estilo de vida saludable, síntomas raros y chequeos periódicos son clave para un diagnóstico oportuno.
Frente a la alarmante prevalencia del cáncer en el mundo, la comunidad científica trabaja a contrarreloj en la carrera para hallar una cura a esta enfermedad que cobra miles de vida cada año. En Chile, el aumento de casos entre la población joven apunta principalmente al estilo de vida y la alimentación.
De acuerdo con el oncólogo digestivo de la Clínica Alemana, Cristóbal Sanhueza, el aumento de casos aún no tiene una explicación concreta y que, uno de los datos más preocupantes es que, el cáncer en pacientes jóvenes (menores de 50 años) está aumentando el doble de rápido en comparación con pacientes mayores de 50 años.
Sedentarismo y malos hábitos serían las principales causas
Pese a que los datos de la realidad chilena no son concluyentes, la evidencia sugiere que la falta de actividad física y el exceso de alimentos dañinos serían responsables del aumento de la enfermedad entre los pacientes jóvenes.
«Esto no es simplemente estadístico, esto es una realidad. Tenemos algunas hipótesis que son las que repetimos: los estilos de vida poco saludable, la obesidad, el sedentarismo, las dietas ricas en azúcares refinadas, incrementan el riesgo de cáncer«, señaló Sanhueza.
El cáncer de colon, según afirma el especialista, es de los más penetrantes entre jóvenes, al que se suma el cáncer de mama en el caso de mujeres. Sin embargo, el cáncer colorrectal y su rápido aumento, mantiene la alerta de los oncólogos.
«Existen proyecciones de otros países que indican que, si esta tendencia sigue así, el cáncer colorrectal, en pocos años, va a ser el más importante en los pacientes jóvenes, superando incluso el cáncer de mamas en mujeres», advierte Sanhueza.
Autocuidado: Las claves para la prevención
En este escenario, la responsabilidad de cada persona se vuelve fundamental para el diagnóstico oportuno. Prestar atención a los síntomas y anomalías como sangre en deposiciones y cambios en la digestión, son algunas de las señales que deben alertar a los pacientes.
La consciencia de los especialistas de la salud, como enfatiza Sanhueza, es también un desafío que se debe abordar a la brevedad, considerando que la enfermedad se instala cada día con mayor rapidez en los pacientes menores.
«Lamentablemente, nosotros no tenemos un programa para colonoscopía, el problema ahí es de recursos. Ahí también hay una tarea de nuestros legisladores, de tratar de caminar hacia una mejor cobertura, porque tratar el cáncer es mucho más caro que prevenirlo», reflexiona el oncólogo.