Inflamación intestinal: Estudio abre nuevas rutas para tratar la enfermedad de Crohn y la colitis
Tiempo de lectura: 2 minutos Un estudio del Instituto Karolinska, liderado por el investigador Eduardo Villablanca, descubrió que las enfermedades inflamatorias intestinales no son un proceso uniforme, sino una combinación de múltiples respuestas celulares simultáneas.
Un estudio publicado en la revista Immunity por el Instituto Karolinska de Suecia revela que la inflamación crónica en el colon no es un proceso uniforme, sino un complejo escenario donde coexisten diversos «programas inflamatorios» al mismo tiempo.
El estudio, que analizó más de 450.000 células, fue encabezado por el investigador chileno Eduardo Villablanca. En conversación con Cooperativa Ciencia, el científico explicó que este avance fue posible gracias a la transcriptómica espacial, una tecnología que permite observar la actividad genética en el tejido con una precisión inédita.
«Prácticamente te permite ver cosas que tú no estás buscando, simplemente mirar, sin una hipótesis… y lo que vimos fue que hay diferentes programas de inflamación que ocurren en diferentes lugares del intestino», señala Villablanca.
El fin del paradigma de una «sola cosa»
Durante décadas, la ciencia abordó la inflamación intestinal como un fenómeno homogéneo. Sin embargo, el equipo de Villablanca identificó al menos tres programas distintos: uno cerca del intestino delgado, otro en el colon profundo y un tercero en estaciones inmunitarias locales. Este descubrimiento es la pieza que faltaba para entender el fracaso de muchas terapias actuales.
«Esto puede explicar por qué alguna gente no responde a drogas antiinflamatorias. Quizás uno está tratando de disminuir un tipo de inflamación, pero las otras dos quedan, se alimentan y hacen que el paciente no se recupere», advierte el investigador.
Según Villablanca, el error histórico ha sido conceptual: «Pensábamos siempre en una sola droga, vemos a la inflamación como una sola cosa que genera problemas, pero nunca la hemos pensado así (como múltiples procesos)».
Al tratar a sujetos de estudio con anticuerpos que bloquean la molécula IL-12, observaron una reducción en todos los frentes, lo que sugiere que el futuro de la medicina para el Crohn y la colitis ulcerosa podría estar en la terapia combinada, algo que hoy no se utiliza en estas patologías.

Imagen histológica de un colon inflamado de ratón. Foto: Laboratorio Villablanca.
Ciencia por curiosidad
Para Villablanca, quien lleva 20 años dedicado a este campo, la clave del éxito fue la apertura mental y el fomento de la ciencia básica. «Es muy importante ser ignorante, porque si uno sabe mucho, se va por un lado o por el otro. Cuando uno es ignorante en un tema, lo que uno ve le parece una verdad y uno lo sigue», reflexiona sobre la capacidad de asombro que permitió este hallazgo.
El científico también aprovechó de contrastar la realidad del ecosistema sueco con la situación de la ciencia en Chile, especialmente tras la inquietud por el presupuesto nacional para el sector. «En Suecia la cultura sobre la ciencia es muy importante, es algo muy valorado. Si nosotros no generamos nuestra propia ciencia, dependemos del resto. Queremos ser un país autónomo e independiente«, afirma.
Actualmente, el laboratorio de Villablanca —integrado por varios investigadores chilenos— avanza hacia la clínica para probar drogas que no solo detengan la inflamación, sino que induzcan la regeneración del tejido.