Microorganismos antárticos: Guardianes ocultos que ayudan a mitigar el efecto invernadero y el metano
Tiempo de lectura: 2 minutos En Congreso Futuro 2026, la microbióloga Julieta Orlando explica cómo los microorganismos y la vida submarina son piezas clave para entender y mitigar los efectos del cambio climático en el planeta.
La imagen tradicional de la Antártica suele limitarse a vastas extensiones de hielo blanco, bases militares y colonias de pingüinos. Sin embargo, para la comunidad científica, este continente es un laboratorio natural que alberga una «biodiversidad invisible«.
Eso es lo que plantea Julieta Orlando, doctora en microbiología, académica de la Universidad de Chile y directora alterna del Instituto Milenio de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE), quien propone un cambio de perspectiva para valorar la riqueza oculta de este territorio.
Según explicó Orlando a Cooperativa Ciencia, la Antártica posee una diversidad cromática y biológica que desafía el imaginario colectivo. Desde organismos en el fondo marino que recuerdan a los colores del trópico, hasta moluscos e invertebrados en las zonas intermareales, la vida se abre paso en condiciones extremas.
Microorganismos: Los reguladores del metano y el clima
Uno de los puntos centrales de la investigación de Orlando es el rol de los microorganismos en los ciclos biogeoquímicos. «La biodiversidad microbiana tiene la capacidad de amortiguar o amplificar el cambio global», señala la experta.
A través de expediciones científicas, se estudian procesos como la emisión y el consumo de metano, un gas de efecto invernadero mucho más potente que el dióxido de carbono. El estudio de estos filtros biológicos permite predecir cómo el calentamiento global afectará las corrientes oceánicas y la regulación térmica del planeta.
Frente a la preocupación sobre posibles «virus antiguos» o bacterias peligrosas liberadas por el deshielo, Orlando es enfática en desmitificar estos riesgos sanitarios. Según la científica, la verdadera urgencia no es una pandemia congelada, sino el impacto ecológico que el deshielo genera en las funciones ecosistémicas, lo que altera el equilibrio del clima a escala global. Lo que sucede en la Antártica, advierte, no se queda solo en el Polo Sur.
Chile y su rol en la educación antártica
Como país cercano y firmante del Tratado Antártico, Chile posee una posición privilegiada y una responsabilidad científica mayor. Orlando, quien inicia una nueva expedición de un mes desde Ushuaia hasta Tasmania atravesando el Mar de Ross, destaca que la ciencia chilena es reconocida a nivel mundial, pero que aún falta camino por recorrer en la concienciación ciudadana.
«Estamos trabajando en una iniciativa para incluir los temas antárticos en el currículum escolar de forma transversal», comenta la académica. El objetivo es que las nuevas generaciones no solo vean el continente como un lugar remoto, sino como una pieza fundamental de la geografía, la historia y la ecología nacional.
Para fomentar este conocimiento, el Instituto Milenio BASE ha puesto a disposición de la comunidad un libro sobre educación antártica de descarga gratuita en su sitio web (institutobase.cl).