Artemis II: La NASA supera fallos iniciales en el histórico viaje de regreso a la órbita lunar
Tiempo de lectura: 2 minutos Tras el exitoso despegue de la nave Orión, la tripulación enfrentó problemas temporales en las comunicaciones y en el sistema de gestión de residuos, los que ya fueron resueltos.
La misión Artemis II de la NASA comenzó su travesía hacia la Luna, aunque no exenta de desafíos técnicos. Tras despegar desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, la nave Orión, que transporta a una tripulación humana hacia las cercanías del satélite natural, experimentó una serie de anomalías iniciales que pusieron a prueba la capacidad de respuesta del centro de control en Houston y de los propios astronautas.
Aproximadamente a los 51 minutos de vuelo, durante una transferencia de datos programada entre satélites, la nave sufrió una pérdida parcial de comunicaciones. Según explicó Jared Isaacman, administrador de la agencia espacial, el problema impidió que el equipo en Tierra escuchara a los astronautas, aunque la tripulación sí recibía las instrucciones de la NASA. «No hubo problemas con el vehículo en sí», aclaró Isaacman, confirmando que la conexión fue restablecida rápidamente y que los paneles solares de la cápsula se desplegaron con éxito tras separarse de la etapa central del cohete.
Uno de los incidentes más inusuales reportados durante las primeras horas de la misión fue una falla en el controlador del inodoro de la nave Orión. A diferencia de las históricas misiones Apolo de las décadas de 1960 y 1970, donde los astronautas debían utilizar bolsas para la recolección de desechos, Artemis II cuenta con el denominado Sistema Universal de Gestión de Residuos, un inodoro de alta tecnología diseñado para ofrecer mayor comodidad en viajes prolongados.
La aparición de una luz de advertencia intermitente obligó a la tripulación —compuesta por el comandante Reid Wiseman, la especialista Christina Koch, el piloto Victor Glover y el astronautas canadiense Jeremy Hansen— a trabajar de forma conjunta con los ingenieros en Tierra. Tras varias horas de diagnóstico y maniobras técnicas, la NASA confirmó que el funcionamiento normal del sistema ha sido restablecido.
¿Qué sigue para Artemis II?
La nave Orión se situó en una órbita terrestre «alta y estable». Durante las próximas 24 horas, la cápsula orbitará el planeta para realizar una serie de pruebas exhaustivas de todos sus sistemas vitales. Este periodo de evaluación es crucial para que los directores de la misión tomen la decisión final de iniciar la inyección trans-lunar, el encendido de motores que los llevará en un viaje de cuatro días hacia el satélite natural.
La misión Artemis II tiene una duración prevista de 10 días y representa un paso fundamental para los planes de exploración espacial a largo plazo. Al ser la primera misión tripulada en orbitar la Luna desde la Apolo 17 en 1972, este vuelo pavimenta el camino para Artemis III, la misión programada para 2028 donde la humanidad espera volver a pisar la superficie lunar y establecer, eventualmente, una presencia permanente en el satélite.