Descubren en Pilauco huellas de aves de más de 100 mil años
Tiempo de lectura: 2 minutos Un equipo de la Universidad Austral de Chile (UACh) rescató rastros fosilizados de fauna del Pleistoceno en Osorno, logrando uno de los registros más antiguos de su tipo en Chile continental.
Un equipo de la Universidad Austral de Chile (UACh) logró rescatar en el sitio paleoarqueológico de Pilauco, en la comuna de Osorno, huellas de aves y pequeños mamíferos cuya antigüedad podría oscilar entre los 100 mil y 130 mil años, situándolas en una etapa temprana del Pleistoceno.
Este descubrimiento, liderado por la académica del Magíster en Paleontología de la UACh, Karen Moreno, comenzó a gestarse en enero de este año cuando los ciudadanos Carlos Morel y Monserrat Jaure detectaron marcas inusuales en el terreno. Tras dar aviso a José Band, estudiante de arqueología, Moreno confirmó en terreno la relevancia del hallazgo. Ante el riesgo de inundación por las lluvias invernales, el equipo activó un protocolo de rescate con la autorización del Consejo de Monumentos Nacionales para extraer las piezas y asegurar su estudio.
Las huellas rescatadas pertenecen a un ave de ambiente acuático de grandes dimensiones, con características morfológicas similares a las de una garza de aproximadamente un metro de altura. Según explicó Moreno, el rastro de 11,3 centímetros muestra un dedo posterior y una distribución homogénea de los dedos, una adaptación evolutiva clave para desplazarse sobre sustratos inestables como el fango.
Un ecosistema lacustre preservado por «pegamento natural»
La muestra indica que el animal caminó sobre una superficie fangosa rica en microorganismos. «Esa biopelícula funcionó como un verdadero ‘pegamento natural’, permitiendo que la huella quedara marcada con gran detalle antes de ser sellada por capas de sedimentos y ceniza volcánica», destacó la investigadora de la UACh.
Además del rastro principal, el análisis posterior de la muestra extraída reveló la presencia de huellas de un pequeño mamífero de apenas dos centímetros. Esto refuerza la tesis de que el área fue un ecosistema diverso y dinámico, un paleo-lago que hoy comienza a revelar secretos de una fauna que habitó el sur de Chile mucho antes de la llegada de los primeros humanos a la zona.
Desafíos cronológicos
Los registros más famosos de Pilauco —como la presencia de gonfoterios, huellas humanas y evidencia de un posible meteorito— se sitúan en estratos de hace 15 mil años, sin embargo, estas nuevas huellas fueron halladas en una capa significativamente más profunda.
«En Chile no existen registros similares de esta antigüedad. Hasta ahora, el hito más antiguo en la zona correspondía a Pelluhuin, en Puerto Montt, con 44.000 años», señaló Moreno. Debido a que la antigüedad supera el límite de efectividad del Carbono 14, el equipo científico recurrirá a técnicas como la Luminiscencia Estimulada Ópticamente (OSL), que permite determinar la última vez que un sedimento estuvo expuesto a la luz solar, y la estratigrafía secuencial.
Este hallazgo impulsa nuevas líneas de investigación. Actualmente, el material se encuentra en proceso de conservación y se han iniciado colaboraciones interdisciplinarias, incluyendo tesis de pregrado en geología, para reconstruir con precisión la historia de este sitio que, hace más de 100 milenios, fue el hogar de gigantes y pequeñas criaturas hoy desaparecidas.