El primer crucero híbrido de América navega con éxito en Valdivia
Tiempo de lectura: 2 minutos La embarcación «Magellan Discoverer», construida íntegramente en Chile por el astillero ASENAV, completó su primera navegación por el río Calle Calle con propulsión eléctrica y diésel para reducir el impacto ambiental.
El pasado domingo, el Magellan Discoverer, el primer crucero de lujo híbrido-eléctrico desarrollado en el continente americano, realizó con éxito su navegación inaugural por las aguas del río Calle Calle, en la Región de Los Ríos.
La imponente nave de 94 metros de largo (eslora) y más de 30 metros de altura, construida en el astillero valdiviano ASENAV y diseñada para la operadora Antarctica21, atravesó distintos puntos de la ciudad de Valdivia. La maniobra requirió una coordinación milimétrica con las autoridades para el basculamiento del Puente Cau Cau, el cual debió alcanzar un ángulo de apertura superior al habitual para permitir el paso seguro del buque hacia sus etapas finales de prueba.
Debido a las dimensiones del Magellan Discoverer —que cuenta con una manga de 17,20 metros—, los equipos de ingeniería de ASENAV trabajaron durante semanas en simulaciones y pruebas técnicas. Según Carlos Kuschel, ingeniero de diseño de la firma, el paso por el Puente Cau Cau fue un desafíos «de alta complejidad», exigiendo una apertura de 30 grados para asegurar el tránsito de la embarcación de ingeniería 100% chilena.
«Esta primera navegación refuerza la importancia del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval. No solo estamos construyendo un barco; estamos consolidando capacidades industriales y proyectando a Chile como una potencia de clase mundial en tecnología marítima«, señaló Fernando Rodríguez, gerente general de ASENAV.

Propulsión híbrida
El buque incorpora un sistema híbrido diésel-eléctrico diseñado específicamente para operar en entornos de alta fragilidad ecológica. Esta tecnología permite una reducción significativa en las emisiones de CO₂ y, fundamentalmente, disminuye la contaminación acústica submarina, un factor clave para no interferir con la fauna marina en el territorio antártico.
La nave cuenta con la certificación IMO Tier III, uno de los estándares internacionales más exigentes en materia de protección ambiental. Al respecto, Verónica Peragallo, CEO de Antarctica21, enfatizó el compromiso de la empresa magallánica con la sostenibilidad: «Este proyecto permitirá fortalecer nuestra operación antártica bajo un modelo de exploración segura, innovadora y respetuosa con el medio ambiente».
Con más de 500 personas involucradas en su desarrollo y tras 27 meses de construcción, el Magellan Discoverer entrará ahora en su fase final de pruebas en mar abierto. Se espera que la entrega oficial se realice en septiembre de 2026, consolidando un hito que ya le otorgó el reconocimiento en los Premios Iniciativas Sustentables 2025 en la categoría de Naturaleza y Biodiversidad.