Científicos estudian el potencial del bagazo cervecero para proteger la salud intestinal y hepática
Tiempo de lectura: < 1 minuto Investigadores proponen transformar este subproducto, que representa el 85% de los residuos de la industria cervecera, en un ingrediente funcional clave para prevenir enfermedades metabólicas.
El bagazo cervecero, principal residuo sólido de la producción de cerveza, podría ser un aliado de la salud pública. Así lo plantea un reciente estudio realizado por investigadoras del Centro Tecnológico CREAS (asociado a la PUCV) en conjunto con la Universidad de Valparaíso, que destaca las propiedades antioxidantes y ricas en fibra de este subproducto.
La investigación, publicada en la revista Antioxidants, aborda cómo este material, que constituye el 85% de los subproductos generados en la elaboración de cerveza, es una fuente de polifenoles, fibra dietética y proteínas, elementos esenciales para combatir el síndrome metabólico y patologías cardiovasculares.
El análisis, liderado por Carmen Soto y Lida Fuentes, directoras del proyecto regional ANID «INTERESA», junto a José Luis Bucarey y Alejandra Espinosa, subraya la presencia de compuestos bioactivos de alto valor. Entre ellos destacan los ácidos ferúlico y p-cumárico, reconocidos por sus capacidades antiinflamatorias y antioxidantes.
Innovación alimentaria
Según los expertos, estos compuestos desempeñan un papel clave no solo en la protección del hígado, sino también en el fortalecimiento de la microbiota intestinal. La integración de estos nutrientes en la dieta diaria podría ofrecer una barrera natural frente a la inflamación sistémica, un problema creciente en la población chilena.
Lida Fuentes explica que el foco actual de su proyecto es entender cómo los procesos de procesamiento afectan la «biodisponibilidad» de estos beneficios. «Aún existen brechas sobre cómo la estabilización del bagazo afecta la absorción de estos compuestos en el cuerpo humano», señaló la investigadora.