NASA y SpaceX transmitirán en vivo el lanzamiento de Proyecto Polaris con participación de la USACH
Tiempo de lectura: 2 minutos La misión SpaceX CRS-34 llevará al espacio el Proyecto Polaris, una iniciativa liderada por la Universidad de Santiago de Chile (USACH) y la Fundación Biociencia que busca estudiar la supervivencia de microorganismos extremófilos en condiciones extremas.
Desde el Kennedy Space Center de Cabo Cañaveral, este martes a las 19:00 horas despegará la 34° misión de abastecimiento de SpaceX (CRS-34) con destino a la Estación Espacial Internacional (EEI). A bordo de un cohete Falcon 9, viajará el Proyecto Polaris, un experimento que pondrá a prueba la resistencia de la vida terrestre en el vacío del espacio.
La transmisión oficial del evento se podrá seguir en directo a través de las plataformas de NASA+, Amazon Prime y el canal oficial de YouTube de la agencia espacial. Según el cronograma, tras el despegue, la nave Dragon realizará un acoplamiento autónomo con la EEI el jueves 14 de mayo, cerca de las 09:50 horas.
El acrónimo POLARIS (Polar Organisms Launched for Astrobiology Research in Ionizing Space) define una investigación encabezada por la Dra. Jenny Blamey, académica de la Facultad de Química y Biología de la USACH y directora científica de la Fundación Biociencia. El objetivo es exponer seis microorganismos —tres bacterias y tres arqueas extremófilas aisladas en territorio chileno— a las condiciones más hostiles de la órbita terrestre.
Proyecto Polaris
A diferencia de otros experimentos, estos cultivos viables serán instalados en el exterior de la Estación Espacial, donde enfrentarán durante seis meses temperaturas que oscilan entre los -45°C y los 60°C, ausencia de gravedad y niveles críticos de radiación ultravioleta y gamma.
«Es primera vez que se estudiará el comportamiento de microorganismos extremófilos en cultivos viables expuestos al espacio abierto por tanto tiempo«, explica la Dra. Blamey. La investigadora destaca que, tras el semestre de exposición, las muestras retornarán a la Tierra para someterlas a análisis genómicos y proteómicos que revelen cómo se adaptaron para sobrevivir.
Astrobiología para ir a la Luna y Marte
Los datos obtenidos sobre la resiliencia de estos microorganismos chilenos son fundamentales para el futuro de la exploración espacial tripulada. Entender cómo la vida resiste la radiación ionizante es clave para planificar asentamientos en la Luna o Marte.
«Esta expedición tiene una doble importancia: para los desarrollos de biología espacial y para nuestro país, ya que todos los microorganismos en estudio han sido aislados en Chile», añade Blamey.
Además de la contribución chilena, la nave Dragon transportará otros experimentos, como estudios sobre el comportamiento de los glóbulos rojos en astronautas, instrumentos para medir partículas cargadas que afectan a los satélites y nuevas investigaciones sobre la formación de planetas.