Aferrada a un peluche: La historia del pequeño lémur que busca sobrevivir en Colombia
Tiempo de lectura: 2 minutos Tras ser rechazada por su madre, la pequeña primate de apenas 88 gramos sobrevive en el Zoológico de Cali gracias a cuidados las 24 horas y el uso de un peluche que simula el calor materno.
La supervivencia de una cría de lémur de cola anillada (Lemur catta) nacida el pasado 18 de junio en el suroeste de Colombia se convirtió en una carrera contra el tiempo tras detectarse que su madre no le proporcionaba el alimento ni el contacto físico necesario.
La cría, que nació en el Zoológico de Cali, Colombia, con un peso de solo 70 gramos, fue sometida de inmediato a una crianza profesional asistida. Este procedimiento busca sustituir las funciones biológicas que la madre no pudo cumplir. Según explicó Camilo Mendoza, médico veterinario y coordinador del área de Medicina Preventiva del Zoológico de Cali, la intervención fue necesaria para evitar un desenlace fatal que suele ocurrir con frecuencia en estado silvestre.
Uno de los elementos más llamativos de este protocolo es el uso de un peluche de pequeño tamaño. Este objeto proporciona a la cría la superficie necesaria para aferrarse, simulando el pelaje y la estructura física de su progenitora. Este soporte es fundamental para reducir el estrés del animal y fomentar su instinto natural de sujeción, esencial en el desarrollo de los primates.
Para minimizar la impronta o el acostumbramiento excesivo al ser humano —lo que dificultaría su futura reintegración con otros lémures—, los cuidadores utilizan guantes y mascarillas durante cada interacción.
Protocolos de nutrición y bienestar animal 24/7
La cría ha tenido un desarrollo favorable, alcanzando los 88 gramos. El protocolo incluye alimentación cada dos horas con una fórmula láctea diseñada específicamente para las necesidades nutricionales de la especie, incluso durante la madrugada. Recientemente, el equipo ha comenzado la transición hacia una dieta sólida mediante papillas de verduras orgánicas.
Además de la nutrición, los especialistas utilizan cepillos especiales para el acicalamiento, una conducta social clave en los lémures. «El acicalamiento permite estimular funciones básicas como la defecación, ya que en los primates son los padres quienes normalmente inducen estos procesos mediante estímulos físicos», detalló Mendoza.
La urgencia de su protección
El lémur de cola anillada es una especie endémica de la isla de Madagascar y actualmente está catalogado como «En Peligro» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Su población silvestre ha disminuido drásticamente debido a la deforestación, la caza y el tráfico ilegal de fauna.
Instituciones como el Zoológico de Cali albergan programas de investigación y bienestar. Con siete ejemplares de cola anillada y dos de collar blanco y negro bajo su cuidado, el zoo colombiano refuerza su compromiso con la preservación de especies que, de no ser por estos esfuerzos humanos, podrían desaparecer en las próximas décadas. El siguiente paso para la pequeña cría será un proceso gradual de enriquecimiento ambiental antes de su esperado reencuentro con la manada.