Revelan la principal causa de muerte de los chungungos en Chile: Un riesgo de origen humano
Tiempo de lectura: 2 minutos Estudio liderado por investigadores de la Universidad Santo Tomás y la Fundación Lontra advierte que los ataques de perros y la pesca accidental están diezmando las poblaciones de esta nutria marina en las costas del centro-norte del país.
El chungungo (Lontra felina), también conocido como nutria de mar o «gato de mar», es uno de los mamíferos más carismáticos y, a la vez, desconocidos de la fauna chilena. A pesar de su importancia ecológica como depredador tope en la zona intermareal, su supervivencia enfrenta desafíos.
Frederick Toro, veterinario y académico de la Universidad Santo Tomás Viña del Mar, compartió en una reciente entrevista en Cooperativa Ciencia, los alarmantes resultados de una investigación que busca entender por qué están muriendo estos animales.
Tras más de una década de necropsias y monitoreo constante en colaboración con Javier Trivelli de la Fundación Lontra, los hallazgos son claros: la mayoría de las muertes en la zona centro-norte de Chile tienen un origen humano, ya sea de forma directa o indirecta.
El impacto letal de los perros en el litoral
Uno de los descubrimientos del estudio es que los ataques de perros representan la principal causa de mortalidad para los chungungos en zonas urbanas. Toro explica que este fenómeno no solo involucra a perros abandonados o asilvestrados, sino también a mascotas con dueños que deambulan libremente por las playas.
«El perro es una especie introducida que ya es parte de nuestra cultura, pero la falta de tenencia responsable está costando vidas silvestres», señala el académico.
El comportamiento de los canes suele ser por instinto de juego o caza; curiosamente, los perros no consumen al chungungo, simplemente lo matan. Esta problemática se agrava en ciudades costeras con alta densidad poblacional, como Antofagasta, Valparaíso y Viña del Mar, donde los encuentros entre ambas especies son cada vez más frecuentes y fatales, incluso afectando a las crías en sus madrigueras.
Pesca artesanal y el vacío en los datos poblacionales
La segunda gran amenaza identificada es la interacción con la pesca artesanal. Muchos ejemplares mueren ahogados al quedar atrapados accidentalmente en redes destinadas a la pesca de congrio o en jaulas para la captura de jaibas. El chungungo, atraído por la carnada o por los peces ya capturados, ingresa a estos dispositivos y, al no poder salir a respirar, fallece por inmersión.
A este escenario se suma una preocupante incertidumbre: no se sabe con exactitud cuántos chungungos quedan en Chile. Aunque históricamente fueron perseguidos por su densa piel para el mercado peletero, la falta de censos actualizados dificulta la implementación de estrategias de conservación efectivas.
«Nuestros datos podrían estar subestimados. Es fundamental levantar información sobre el número real de individuos para proteger su hábitat, que consiste principalmente en zonas rocosas con fuerte oleaje y bosques de algas», advierte Toro.
Recomendaciones para la ciudadanía
Para proteger a esta especie clave, que regula las comunidades marinas al alimentarse de peces e invertebrados como el erizo, los expertos entregan pautas claras de avistamiento:
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Mantener la distancia: De acuerdo con los protocolos de fauna marina, se debe mantener una distancia mínima de 50 metros. El chungungo es curioso por naturaleza, pero el contacto humano puede estresarlo.
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Tenencia responsable: Si visitas la playa con tu perro, mantenlo siempre con correa para evitar ataques a la fauna local.
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Denunciar hallazgos: Si encuentras un chungungo herido o una cría aparentemente sola, no intentes manipularlo. Debes comunicarte de inmediato con Sernapesca o con la Fundación Lontra para activar los protocolos de rescate.