Desierto florido 2026: Anticipan un fenómeno de gran intensidad tras históricas lluvias en el norte
Tiempo de lectura: 2 minutos Expertos prevén que la magnitud y extensión del desierto florido de este año podría ser comparable al histórico evento de 1997, alcanzando incluso zonas de Antofagasta e Iquique.
Las intensas lluvias que afectaron recientemente a las regiones de Coquimbo y Atacama han comenzado a activar la reserva de semillas y bulbos del desierto. Según especialistas, este año las probabilidades de un desierto florido intenso son sumamente altas.
Álvaro Salazar, climatólogo de CEAZA, explica que, aunque se suele asociar la floración al fenómeno de El Niño, la realidad es más compleja. «De los nueve eventos de El Niño registrados satelitalmente desde 1988, solo el 56% aseguró desierto florido en el área costera entre Punta de Choros y Huasco», señala el experto. Sin embargo, las condiciones actuales de humedad y temperatura sugieren que este año el fenómeno será masivo, con una intensidad comparable a la de 1997, uno de los hitos más recordados en la historia reciente del país.
Para que el desierto se convierta en un tapiz de colores, la precipitación es el gatillante, pero no el único factor. La temperatura superficial, la radiación solar y la topografía juegan roles fundamentales. De hecho, el surgimiento de la vegetación genera un efecto de retroalimentación, en el que el desierto florido puede bajar la temperatura superficial en promedio 0.53°C, creando un microclima más frío y húmedo que prolonga la vida de las flores.
La doctora Alexandra Stoll, investigadora de CEAZA, detalla que las especies han desarrollado estrategias de supervivencia extremas. Por un lado, están las plantas anuales, que completan su ciclo de vida en pocas semanas para dejar semillas listas para el próximo evento. Por otro lado, las geófitas utilizan bulbos o «papas» subterráneas. «El agua infiltra el suelo y activa el bulbo. La planta emerge, florece, produce semillas y vuelve a almacenar energía bajo tierra por años», explica Stoll.
¿Cuándo y dónde ver la floración?
Cristian Delpiano, investigador de la Universidad de La Serena y del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), señala que el evento de lluvia fue tan intenso y amplio que el desierto florido podría extenderse desde el sur de Antofagasta hasta la Región de Coquimbo, e incluso manifestarse en sectores de Iquique y Tocopilla.
«El fenómeno ya comenzó en algunas zonas, pero el punto máximo ocurrirá probablemente durante la primera quincena de octubre, cuando las temperaturas aumenten y los días sean más largos», proyecta Delpiano. Según el investigador, el proceso es dinámico y habrá un recambio de especies, donde los colores y formas irán variando en los llanos y cerros, pudiendo extenderse la floración hasta finales de noviembre.
Finalmente, los científicos hacen un llamado a la conservación por parte de los turistas que decidan ir a ver este espectáculo. «No son flores de corte; si las arrancas, se marchitan en dos días y quitas la posibilidad de que la planta produzca semillas para el futuro», advierte la Dra. Stoll. La recomendación es transitar solo por senderos habilitados y evitar cualquier intervención en este laboratorio natural que hoy vuelve a la vida.