Compuesto de frutas y verduras podría frenar el cáncer de próstata avanzado
Tiempo de lectura: 2 minutos Científicos de la Universidad de Concepción identificaron que la quercetina, una molécula presente en manzanas y cebollas, es capaz de bloquear mecanismos de resistencia en tumores que ya no responden a las terapias hormonales convencionales.
El cáncer de próstata es una de las patologías oncológicas con mayor incidencia en la población masculina. Aunque muchos pacientes responden favorablemente a la castración química —tratamiento que elimina los andrógenos para «matar de hambre» a las células malignas—, un grupo desarrolla resistencia, evolucionando hacia el cáncer de próstata resistente a la castración (CRPC).
Ante este desafío, científicos del Laboratorio de Lipoproteína y Cáncer de la Universidad de Concepción (UdeC) demostraron que la quercetina, un compuesto natural con propiedades antioxidantes presente en alimentos como la cebolla roja, las manzanas y diversas frutas del bosque, tiene el potencial de inhibir la proliferación de estas células tumorales.
El estudio, liderado por el investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UdeC, Iván González Chavarría, se centró en entender cómo el cáncer logra seguir creciendo a pesar de la ausencia de hormonas masculinas. Según explican los expertos, cuando el tumor se vuelve resistente, activa rutas alternativas para asegurar su supervivencia.
Bloqueo de la proteína AKT
«Muchos pacientes responden bien a esta terapia, pero otros generan resistencia, por lo cual es importante buscar formas de prevenir el crecimiento de este cáncer resistente a la castración», señala González Chavarría. La investigación determinó que la quercetina actúa directamente sobre una proteína denominada AKT, la cual funciona como un «interruptor» que activa el receptor de andrógenos, impulsando la multiplicación celular incluso sin testosterona en el sistema.
Al administrar quercetina en cultivos celulares, los científicos observaron que esta molécula bloquea la proteína AKT, frenando así la progresión del ciclo celular del tumor. Este hallazgo es clave, ya que identifica un blanco terapéutico específico para atacar una de las etapas más complejas de la enfermedad.
De la Región del Biobío a la comunidad científica internacional
Los resultados de esta investigación fueron publicados en la revista científica Antioxidants, destacando el trabajo de los estudiantes del Doctorado en Biotecnología Molecular, Sebastián Azócar y Félix Duprat, quienes estuvieron a cargo de los ensayos experimentales. En el estudio también colaboraron especialistas de los departamentos de Farmacología y de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la misma casa de estudios.
A pesar de lo prometedor de los resultados, el equipo investigador enfatiza que se trata de una etapa preliminar. «Para generar nuevas terapias hay que pasar por una serie de procesos que permitan validar de forma inequívoca el efecto de la molécula y su seguridad», advierte el profesor González.
El siguiente paso para esta línea de investigación será trasladar los resultados obtenidos in vitro a modelos animales, para luego evaluar potenciales estudios clínicos en humanos.