Científicos trabajan en la reconstrucción del primer ecosistema completo del Triásico en Chile
Tiempo de lectura: 2 minutos Investigadores de la Universidad de Atacama (UDA) participan en el estudio de la Formación El Mono, un yacimiento excepcional que preserva insectos, plantas y peces de hace 230 millones de años.
El paleobotánico Philippe Moisan y la paleoentomóloga María Belén Lara, investigadores de la Universidad de Atacama (UDA) trabajan en la primera reconstrucción completa de un ecosistema del periodo Triásico en Sudamérica. La investigación se desarrolla en la Formación El Mono, en la región de Atacama, un yacimiento ubicado a 140 kilómetros al noreste de Copiapó.
En este sitio, han aparecido fósiles completos que datan de hace más de 230 años, entre ellos se incluyen insectos, restos de peces óseos, tiburones de agua dulce, microcrustáceos y una flora compuesta por helechos con semillas, gimnospermas y equisetales.
«Buscamos ver cuál fue el efecto de esa extinción, cuáles grupos cruzaron ese evento y cuáles se extinguieron», explica la doctora Lara. La especialista destaca que, si bien existen registros de insectos en otras zonas como la Formación Santa Juana en Concepción o en yacimientos de Argentina, la calidad de preservación en Atacama es superior. Además, destaca que lo novedoso es que aquí los insectos aparecen completos y articulados, lo que convierte a esta zona en un lugar privilegiado para el estudio.
Un tesoro tras la mayor extinción de la historia
El equipo se enfoca en el Triásico Superior, un periodo crítico que marca el inicio de la recuperación biológica tras la extinción masiva del Pérmico-Triásico (el límite entre la era Paleozoica y Mesozoica). Este evento borró casi el 95% de las especies de la Tierra, y Atacama ofrece una ventana única para entender quiénes sobrevivieron y cómo evolucionaron.
Para el Dr. Moisan, el sitio evoca un paisaje radicalmente distinto al desierto actual. Las rocas que hoy afloran en la zona de La Coipa pertenecieron a una «maravillosa laguna inimaginable», un gran cuerpo de agua dulce rodeado de exuberante vegetación y especies que hoy no tienen un referente comparable en la naturaleza actual.
El futuro de la paleontología en Chile
Este auge investigativo ha impulsado a la Universidad de Atacama a convertirse en el motor de formación académica de la disciplina en el país. A partir de 2026, la UDA ofrece la Licenciatura en Ciencias con mención en Paleontología. Este hito se verá reforzado en 2027 con el inicio del Magíster en Paleontología y Evolución.
Estos programas buscan que los estudiantes puedan desarrollar una trayectoria académica completa sin depender de programas en el extranjero. El campo laboral proyectado abarca la curatología en museos y, de forma creciente, la consultoría ambiental, donde el conocimiento del patrimonio fósil es vital para la protección del territorio.
«La paleontología trasciende fronteras territoriales, ya que los organismos estudiados no reconocen límites geográficos actuales. Es una disciplina fundamental para comprender la evolución de la vida y los ecosistemas, sin limitarse a aplicaciones utilitarias inmediatas. Además, la disciplina contribuye a la conservación y protección del patrimonio natural«, concluye Moisan.