En vivo 🟠 SEÑAL ONLINE

Nancy Grace Roman vs. Hubble y James Webb: Las diferencias del nuevo telescopio de la NASA

  -

Tiempo de lectura: 2 minutos Aunque comparte tecnología con sus predecesores, el telescopio Nancy Grace Roman será capaz de capturar la panorámica del cosmos para potenciar la búsqueda de exoplanetas.

Comparte:

Este domingo, la NASA puso en órbita con éxito el telescopio espacial Nancy Grace Roman, una misión diseñada para resolver los misterios de la energía oscura y los exoplanetas. Sin embargo, su llegada plantea una pregunta clave para la comunidad científica: ¿En qué se basa la diferencia con los icónicos telescopios Hubble y James Webb?

De acuerdo con la información entregada por la agencia espacial estadounidense, a diferencia de sus antecesores, el Roman está diseñado para mirar «más ancho». Mientras se dirige hacia el punto de Lagrange L2, a 1,6 millones de kilómetros de la Tierra, este nuevo observatorio se prepara para ofrecer una perspectiva panorámica que Hubble y James Webb no pueden alcanzar.

La mayor diferencia entre el Nancy Grace Roman y el Hubble (lanzado en 1990) es su capacidad de cobertura. Aunque ambos cuentan con un espejo principal del mismo tamaño (2,4 metros de diámetro), el diseño del Roman le permite tener un campo de visión 100 veces superior.

Un atlas del universo sin precedentes

Para entender la magnitud, un solo mes de observaciones del Roman permitirá rastrear la Vía Láctea y detectar la mitad de sus estrellas; una tarea que al Hubble le habría tomado un siglo completar. Gracias a su Cámara de Campo Amplio de 300 megapíxeles, el Roman puede capturar imágenes de alta resolución de áreas masivas del cielo en una sola toma. Si el Hubble es como mirar a través de una bombilla para ver un detalle específico, el Roman es como mirar a través de un ventanal panorámico.

Esta velocidad de rastreo, mil veces superior a la del Hubble, permitirá generar un atlas del universo sin precedentes, recolectando 11 terabytes de datos diarios, lo que equivale a cubrir 45 manzanas de Manhattan con una sola imagen en resolución 4K.

Trabajo conjunto entre Roman y Webb

El Roman y James Webb (JWST) trabajarán de forma complementaria pero con objetivos distintos. La principal diferencia está en su capacidad de zoom versus panorama.

El James Webb posee un espejo mucho más grande (6,5 metros frente a los 2,4 del Roman), lo que lo convierte en un balde de luz masivo capaz de detectar los objetos más tenues y lejanos del universo temprano con un detalle extremo. Sin embargo, su campo de visión es muy limitado.

La NASA explica que, si el Hubble y el James Webb permiten ver con nitidez las hojas y los pájaros en árboles lejanos, el Nancy Grace Roman es el único capaz de fotografiar el bosque entero con esa misma claridad. Esta visión global permitirá al Roman identificar objetos inusuales o eventos transitorios (como colisiones de estrellas de neutrones) que el James Webb probablemente nunca detectaría por sí solo debido a su mirada estrecha.

Una vez que el Roman localice estas rarezas en su mapa panorámico, el James Webb podrá apuntar sus potentes lentes para estudiarlas en profundidad.

Un coronógrafo para cazar mundos similares a la Tierra

Otra diferencia  del Roman con sus predecesores es su tecnología de búsqueda de exoplanetas. El telescopio incorpora un coronógrafo de última generación, un sistema que bloquea el brillo cegador de las estrellas para permitir la fotografía directa de los planetas que las orbitan.

Mientras que el Webb analiza las atmósferas de planetas ya conocidos, el Roman tiene el potencial de descubrir hasta 40 veces más exoplanetas de los que conocemos hoy. Esta tecnología probará sistemas que serán cruciales para futuras misiones dedicadas exclusivamente a encontrar planetas similares a la Tierra.


Te puede interesar