María Javiera Valenzuela: La estudiante de 17 años que innova con energía nuclear en la Antártica
Tiempo de lectura: 2 minutos La alumna del Liceo Experimental Manuel de Salas se transformó en la única de su comunidad en dedicarse a las áreas STEM, ganando una competencia de la NASA y diseñando un proyecto de microrreactores para abastecer las bases científicas en la Antártica.
El camino en la ciencia de María Javiera Valenzuela comenzó en primero medio gracias a una invitación de Niñas Pro que llegó al correo de su madre. Desde ese momento, la estudiante de 17 años del Liceo Experimental Manuel de Salas se ha posicionado como una figura emergente en el ámbito de la ingeniería nuclear y las tecnologías STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
Actualmente, cursa tercero medio y cuenta con 14 certificaciones que respaldan su participación en cursos, hackatones y competencias científicas de alto nivel. Además, ha destacado por integrar energía nuclear en el territorio antártico chileno.
La propuesta de Valenzuela, desarrollada para la Feria Antártica Escolar de este año, aborda uno de los problemas logísticos y ambientales más complejos del continente blanco: la dependencia del combustible diésel. Actualmente, las bases científicas dependen de este hidrocarburo para calefacción y electricidad, lo que genera emisiones de gases de efecto invernadero y carbono negro, un contaminante que se deposita en la nieve y acelera el derretimiento de los glaciares.
El proyecto de la joven consiste en integrar microrreactores nucleares de cuarta generación con combustible tipo TRISO en una microrred híbrida junto a energías renovables para bases en la Antártica. Como el clima polar hace que la energía eólica o solar sea intermitente, el microrreactor funcionaría como una fuente limpia de carga base.
«El objetivo es disminuir progresivamente el consumo de combustibles fósiles, permitiendo por ejemplo evitar aproximadamente 2.952 toneladas de dióxido de carbono al año, tomando como referencia una base grande y protegiendo así este frágil ecosistema mediante una alternativa que además resulta económicamente comparable en un horizonte de 20 a 30 años», explicó Javiera.
«La clave es atreverse y romper estereotipos»
Entre sus mayores hitos destaca haber ganado el primer lugar en la categoría principiante del NASA Space Apps Challenge 2025 junto a su equipo Stellar Minds. A nivel nacional, fue una de las 16 seleccionadas para el programa de talentos Atom ZOOM de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN). Además, participó en el Bootcamp Internacional de Ingeniería Nuclear 2026.
«Yo entré a Niñas Pro pensando que no era para mí, pero luego me demostró que era mi camino. Con cada experiencia en STEAM fui soltando la mano y el miedo además de ganar confianza en mis discursos y presentaciones que mejoro cada día. La clave es atreverse y romper los estereotipos que se nos tienen impuestos», destaca la joven investigadora.
Divulgación digital y el sueño de inspirar a futuras científicas
A pesar de ser la única alumna de su establecimiento enfocada en este ámbito, utiliza sus redes sociales para divulgar contenido científico y visibilizar el trabajo riguroso en estas disciplinas e inspirar a más niñas a ingresar a carreras tecnológicas y ambientales. De hecho, confiesa que su gran inspiración y sueño a futuro es alcanzar la visibilidad de la destacada divulgadora chilena Teresa Paneque.
En el futuro, la estudiante se proyecta trabajando en proyectos innovadores de informática, electrónica, medioambiente o ingeniería nuclear que resuelvan problemáticas globales.
«Si yo pude aunque que era muy insegura, ustedes también pueden y podrán llegar a donde estoy sintiéndose orgullosas de todo su camino en el mundo STEM», afirma. Su meta es estudiar una ingeniería y contribuir al desarrollo de tecnologías que ayuden a enfrentar desafíos ambientales, sin dejar de inspirar a nuevas generaciones de mujeres a construir su propio espacio en la ciencia.
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