Histórico hallazgo en Coquimbo: Registran por primera vez una Monjita blanca en territorio chileno
Tiempo de lectura: 3 minutos El histórico avistamiento fue realizado en el radio urbano de Ovalle por un observador local, y posteriormente especialistas lograron registrar al ejemplar, confirmando un nuevo ingreso para la fauna del país.
El pasado 4 de junio, una observación de rutina en Ovalle terminó convirtiéndose en uno de los hitos más importantes para la avifauna nacional. Bryan Herrera Rojas, un observador local, divisó un ejemplar posado en una rama dentro del entorno urbano y de inmediato notó que se trataba de un ave completamente blanca, con marcados contrastes negros en sus alas, cola, ojos y patas. Todas estas, características que jamás había visto en la zona.
Tras una investigación detallada basada en los rasgos físicos y la bibliografía de aves sudamericanas, Herrera confirmó que estaba ante una Monjita blanca (Xolmis irupero), una especie cuya presencia nunca antes había sido documentada en territorio chileno. El observador subió las imágenes y el reporte de comportamiento a la plataforma de ciencia ciudadana eBird Chile, donde un comité de científicos terminó por validar oficialmente el registro el pasado 11 de junio.
«Al ser un registro espontáneo en terreno con mi teléfono no tienen una nitidez profesional, pero son de un valor histórico inmenso ya que son la evidencia exacta que subí a eBird Chile y que los científicos validaron para abrir el registro país. Fue un momento de mucha emoción comprender el peso de lo que había fotografiado en mi jornada de trabajo», destaca Bryan Herrera Rojas en conversación con Cooperativa Ciencia.

Primer registro por Bryan Herrera el 4 de junio.
Primeros registros en Coquimbo
La validación del reporte captó la atención de los observadores de la zona, y uno de los especialistas en acudir al llamado fue Diego Herrera, guía de turismo de naturaleza y monitor ambiental de Conaf. El experto recibió la notificación digital en su correo debido a las alertas de «aves raras» que tiene configuradas en la plataforma y se trasladó de inmediato a Ovalle para intentar registrar al ejemplar mediante un visor acoplado a su teléfono.
La búsqueda en terreno fue compleja porque el equipo llegó cerca de las seis de la tarde, disponiendo de escasos minutos de luz natural activa antes de que se pusiera el sol. Tras conversar con un jardinero del sector que había confundido al ave con una caturra, lograron localizarla en el perímetro. Aunque la Monjita blanca se mostró tolerante a los humanos, el tránsito de personas y el acoso de otras aves locales dificultaron capturar el registro audiovisual de forma inmediata.
«Luego de unos 15 minutos logramos encontrarla. Para la comunidad de observadores de aves, el registro oficial de una nueva especie en Chile es un acontecimiento de gran relevancia», explica Diego Herrera.
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Fenómeno de las aves errantes
La Monjita blanca habita de forma natural en ambientes abiertos y pastizales al este de la Cordillera de los Andes, distribuyéndose por el centro-sur de Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y el sur de Brasil. Por este motivo, su aparición en la Región de Coquimbo es considerada un evento excepcional para la ornitología chilena, clasificándose bajo el concepto de «ave errante«, lo que diferencia a este ejemplar de las especies que realizan procesos migratorios regulares y predecibles.
Los expertos plantean que este cruce transcordillerano se produce comúnmente por fenómenos de «vaguidad» climática o fuertes corrientes de viento que desvían a las aves de sus rutas habituales. Sin embargo, a nivel local también se evalúa el impacto del cambio climático y el avance de la sequía en la zona, factores ambientales que podrían estar alterando las condiciones de alimentación y obligando a la avifauna continental a explorar nuevos territorios.
«Un hallazgo como este aporta información valiosa sobre la distribución de las especies y los procesos ecológicos que ocurren a escala continental», detalla Diego Herrera en su reporte.