Con dispositivos hechos de pelo reciclado detectan contaminación en humedal de Mantagua
Tiempo de lectura: 3 minutos Las estructuras fueron construidas con el apoyo de la propia comunidad, luego de un ciclo de capacitación que reunió a cerca de 100 personas, entre ellas vecinos, organizaciones socioambientales y especialistas.
Hidrocarburos, aceites y grasas, además de coliformes fecales y Salmonella son los contaminantes hallados en los cuatro puntos críticos del humedal de Mantagua, ubicado en Quintero, Región de Valparaíso, cuya presencia se confirmó gracias a un particular dispositivo absorbente.
Se trata de Petropelo, dispositivos hechos con pelo reciclado que son el resultado del proyecto de Capacitación Comunitaria y Restauración del Humedal de Mantagua, iniciativa organizada por la Fundación Matter of Trust Chile y financiada por el Fondo Humedales Costeros.
Los resultados fueron entregados a la Municipalidad de Quintero. Para la Fundación, constituyen evidencia científica sobre la presión contaminante que enfrenta el humedal, que desde 2005 está categorizado como Sitio Prioritario para la Conservación de la Biodiversidad de esa Región.
Un kilo de pelo
Los dispositivos Petropelo son capaces de absorber contaminantes del agua a través de la propiedad oleofílica natural del pelo. Esto significa que es capaz repeler el agua a la vez que puede absorber grasas, aceites e hidrocarburos gracias a la estructura porosa de la queratina, la proteína que lo compone.
Para fabricarlos, primero se recolectó pelo proveniente de donaciones de más de 250 peluquerías a través del Club de Salones Cero Residuos. Luego, el cabello se entrelaza dentro de mallas tubulares, llamadas «booms», que actúan como barreras de contención flotantes. Una vez instalados, funcionan como esponjas naturales que retienen los contaminantes.
Fueron esas estructuras las construidas con el apoyo de la comunidad, luego de un ciclo de capacitación que reunió a cerca de 100 personas entre los que se cuentan vecinos, activistas medioambientales y especialistas. Un kilo de pelo puede absorber hasta ocho kilos de hidrocarburos.
Hallazgos
Fue a mediados de junio pasado que se recuperaron 22 de los 24 dispositivos instalados en cuatro puntos del humedal, con un peso húmedo estimado de 71 kg de material retenido. Dichas muestras fueron analizadas por los laboratorios Hidrolab S.A. y DICTUC y en sus resultados se detectó presencia de aceites y grasas en los cuatro puntos analizados, además de hidrocarburos tanto en la entrada como en la salida; y coliformes fecales y Salmonella spp. distribuidos a lo largo del sistema.
La evidencia obtenida, confirma datos de hace más de una década, ya que en 2014 ya se había constatado el estado que el humedal presentaba, cuando un estudio de línea base del Ministerio del Medio Ambiente, realizado por la Universidad de Playa Ancha y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, describió condiciones de «cierto grado de deterioro» en la calidad del agua.
“Los resultados dan un piso firme para poder hacer las denuncias respectivas, son datos serios”, señaló Mónica Gastó, presidenta de la Fundación Humedal de Mantagua.
Antecedentes
En 2023 el Ministerio del Medio Ambiente lo declaró “humedal urbano”, por lo que quedó sujeto a la Ley 21.202, que busca proteger estos ecosistemas y, con ello, evitar su degradación.
Luego, a fines de 2024, la Fundación Humedal de Mantagua había detectado bacterias, aceites y grasas indicadoras de contaminación fecal en el material retenido. Sin embargo, en esa muestra no se registraron Salmonella ni hidrocarburos cuantificables.
Esos resultados se suman a eventos documentados en el humedal durante el período intermedio: mortandades de peces, denuncias de vertimientos sanitarios, campamentos irregulares y un derrame de diésel en agosto de 2025.
De todas formas, si bien el estudio no permite establecer una relación causal entre estos eventos y los contaminantes detectados, sí exhibe una presión contaminante persistente.
Próximos pasos
En este escenario, Matter of Trust solicitará una fiscalización ambiental urgente, integral e interinstitucional del humedal, sus afluentes, canales, descargas y predios colindantes. Para eso propone que incluya, como mínimo, un muestreo de agua, sedimentos y materia orgánica, una inspección de descargas, fosas y sistemas sanitarios en la cuenca, así como una evaluación de los efectos sobre peces, aves, macroinvertebrados y vegetación, y un seguimiento estacional.
Por su parte, la Fundación Humedal de Mantagua ya hizo las denuncias respectivas al Ministerio del Medio Ambiente, Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y otras entidades pertinentes.
Los resultados del estudio demuestran una retención y acumulación de contaminantes, pero no una regeneración ecológica integral del humedal.