Julio Rojas, creador de Caso 63, publica su nuevo libro «El problema del fin del mundo»
Tiempo de lectura: 2 minutos El reconocido guionista y escritor chileno explora los tres grandes miedos que amenazan la estabilidad global: el avance descontrolado de la IA, el acecho de nuevas pandemias y el impacto de un eventual contacto extraterrestre.
En un escenario global donde la realidad parece imitar a la ficción, Julio Rojas —autor de la exitosa audioserie Caso 63— regresa con su nueva obra, «El problema del fin del mundo» (Ed. Suma de Letras). En conversación con Cooperativa Ciencia, el escritor analizó cómo los límites entre los descubrimientos científicos y las distopías literarias se han vuelto casi invisibles.
La narrativa del libro se articula en torno a tres temores contemporáneos que Rojas define como el motor de una era que se derrumba. El primero es la Inteligencia Artificial (IA), abordada desde la «desalineación» —cuando una IA desarrolla su propia agenda— y el peligro de la computación cuántica para la ciberseguridad mundial.
«El segundo tema es el miedo ancestral a los virus», explicó Rojas, vinculando este riesgo directamente con el cambio climático. El desplazamiento de especies y el aumento de contactos zoonóticos sugieren que la humanidad deberá aprender a convivir con pandemias recurrentes.
Finalmente, la novela explora un miedo psicológico: ¿Qué ocurriría si se desclasifica evidencia definitiva de vida extraterrestre? Rojas plantea que este hecho no solo sería un hito científico, sino un golpe a la estructura social y económica tal como la conocemos. «La pregunta es: ¿la gente seguiría pagando las cuentas si supiera que no estamos solos?», cuestionó el autor.

El dilema ético de los robots y la identidad humana
En el contexto de la inminente llegada de los robots domésticos, con el anuncio de proyectos como Optimus de Tesla o Neo, Rojas advirtió que estamos a las puertas de un cambio de paradigma. «El próximo año veremos la venta masiva de robots domiciliarios. La pregunta es si estamos capacitados para convivir 24 horas con entidades no humanas que vigilarán nuestra intimidad», reflexionó.
Rojas concluyó con una defensa de los actos cotidianos —como hacer la cama— que, aunque parezcan inútiles frente a la automatización, mantienen nuestra esencia humana frente a un modelo hiperproductivo. Para el escritor, Chile es un país particularmente resiliente: «Estamos más preparados para el fin que el resto; entre terremotos, incendios y cortes de luz, sabemos cómo reaccionar cuando las cosas fallan».
«El problema del fin del mundo» de la Editorial Suma de Letras ya está disponible para su venta en librerías chilenas.