Buscan declarar Día Nacional de la Papa para reconocer al único cultivo genéticamente nativo de Chile
Tiempo de lectura: 2 minutos La Asociación Chilena de la Papa (ACHIPA) propone oficializar el 30 de mayo como una efeméride nacional en reconocimiento a este tubérculo que cuenta con un consumo per cápita de 67 kilos al año.
En Chile, el consumo de papa no es solo una cuestión de tradición culinaria; es un pilar de la seguridad alimentaria y un patrimonio genético invaluable. Con un consumo per cápita de 67 kilos al año, este tubérculo se posiciona como el segundo cultivo más importante del país, superado solo por el trigo.
Ante esta relevancia, académicos y gremios como la Asociación Chilena de la Papa (ACHIPA) buscan declarar oficialmente el 30 de mayo como el Día Nacional de la Papa, coincidiendo con la celebración internacional impulsada por la ONU.
El académico de la Universidad de Los Lagos y miembro del directorio de ACHIPA, Julio Kalazich, explica que esta iniciativa no solo busca fomentar el consumo, sino también poner en valor la ciencia detrás del único alimento genéticamente nativo de Chile. «Es el único de toda la paleta de cultivos que podemos decir con orgullo que es nativo de nuestro territorio«, señala el experto.
El hito evolutivo: La papa de «días largos»
Aunque la papa tuvo su origen hace 10 mil años en los Andes peruanos, la variedad que evolucionó en el sur de Chile posee una característica científica única que cambió la historia de la alimentación mundial: la capacidad de tuberizar en días largos.
Mientras que las especies de la zona andina (Perú, Bolivia, Ecuador) están programadas para producir tubérculos con menos de 13 horas de luz, la papa chilena se adaptó a las condiciones del sur del país, donde los días son más extensos durante la época de cultivo. «Si traemos una papa peruana al sur de Chile, no va a producitr tubérculos porque solamente está programada genéticamente para producir tubérculos en días cortos«, explica Kalasich.
Este detalle biológico es crucial, ya que la papa que se cultiva actualmente en Europa y en el resto del mundo fuera de la zona andina desciende directamente de la papa chilota. A principios del siglo XIX, ejemplares chilenos fueron llevados al Viejo Continente, donde desplazaron a las variedades andinas gracias a su mejor rendimiento en los veranos boreales.
Desmitificando al «engordador»
Más allá de su historia evolutiva, la campaña por el Día Nacional de la Papa busca derribar mitos nutricionales. Según el investigador de la Universidad de Los Lagos, la papa es un alimento densamente nutritivo. Mientras que 100 gramos de pan aportan entre 300 y 350 calorías, 100 gramos de papa solo contienen 75 calorías.
Además de su bajo aporte calórico en comparación con otros carbohidratos, una porción de 150 gramos cubre el 30% de las necesidades diarias de vitamina C y más del 15% del potasio requerido por un adulto.
La declaración oficial del Día Nacional de la Papa se encuentra en proceso de gestión a través del Ministerio de Agricultura y la Presidencia, buscando un respaldo político transversal que reconozca a este tubérculo como el motor biológico y cultural de la mesa chilena.