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El uso excesivo del celular por parte de los padres podría afectar el vínculo con sus hijos

El uso excesivo del celular por parte de los padres podría afectar el vínculo con sus hijos

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Tiempo de lectura: 3 minutos Una investigación realizada con 600 adolescentes en Estados Unidos reveló que las distracciones digitales de madres y padres pueden deteriorar la relación con sus hijos y favorecer el desarrollo de estilos de apego inseguros.

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«Mamá, ¿quieres más a tu teléfono que a mí?», esa pregunta realizada por una adolescente a su madre fue uno de los puntos de partida para una investigación publicada en la Revista Frontiers que buscó comprender cómo el uso excesivo del celular por parte de los padres influye en el bienestar emocional de niños y adolescentes.

Para abordar este fenómeno, un equipo de psicólogos desarrolló una nueva herramienta llamada Escala de Interferencia del Apego a los Dispositivos (DAIS), diseñada para medir cómo perciben los adolescentes el uso que sus cuidadores hacen de teléfonos y otros dispositivos tecnológicos durante las interacciones familiares.

Posteriormente, los investigadores aplicaron la escala a 600 adolescentes de entre 12 y 17 años, analizando tanto la calidad de sus vínculos familiares como la percepción del uso del celular por parte de sus padres. Los resultados mostraron una asociación clara entre las distracciones digitales parentales y mayores niveles de inseguridad emocional en los jóvenes.

El celular como fuente de inseguridad emocional

El estudio encontró que mientras más frecuente era la interferencia de los dispositivos en las interacciones familiares, mayores eran los niveles de apego inseguro reportados por los adolescentes. Esto incluye tanto el apego ansioso, caracterizado por una necesidad constante de validación y cercanía, como el apego evitativo, asociado al distanciamiento emocional y la dificultad para confiar en otros.

Los investigadores explican que estos estilos de apego pueden acompañar a las personas durante la adultez, afectando su salud mental y la capacidad para construir relaciones estables y satisfactorias. Por el contrario, un apego seguro suele estar relacionado con mayores niveles de bienestar y mejores relaciones interpersonales.

Aunque el estudio no demuestra una relación causal directa, los autores sostienen que los resultados constituyen una señal de alerta sobre el impacto que las conductas digitales de los adultos pueden tener en el desarrollo emocional de los hijos.

La importancia de responder a la necesidad de los hijos

Don Grant, psicólogo clínico y uno de los autores de la investigación, explicó que el interés por estudiar este tema surgió tras escuchar reiteradamente a adolescentes expresar frustración por la atención que sus padres prestaban a sus teléfonos móviles durante momentos familiares.

Según el especialista, el objetivo no es que los padres abandonen completamente el uso de dispositivos tecnológicos, sino que reconozcan y respondan a las solicitudes de atención de sus hijos. «No estamos diciendo que cada vez que un niño solicite atención, un padre tenga que dejarlo todo, incluido lo que esté haciendo en sus dispositivos, y responderle. Lo que sí recomendamos es que, cuando se produzcan esas peticiones, los padres las reconozcan y respondan a ellas de alguna manera», planteó.

Grant advierte que pequeñas modificaciones en los patrones de apego durante la infancia y adolescencia pueden generar consecuencias que se prolonguen durante años, especialmente considerando la masiva presencia de teléfonos inteligentes en la vida cotidiana de las familias actuales.

Tecnointerferencia y «phubbing»: fenómenos cada vez más estudiados

Los resultados se suman a una creciente evidencia científica sobre los efectos de la llamada «tecnointerferencia«, término utilizado para describir las interrupciones en las relaciones personales causadas por la atención prestada a dispositivos electrónicos.

También se relacionan con el fenómeno conocido como «phubbing» o «ningufoneo», que ocurre cuando una persona ignora a quienes la rodean para concentrarse en su teléfono móvil. Diversos estudios han asociado estas conductas con conflictos familiares, menor satisfacción en las relaciones y dificultades en la comunicación.

Los investigadores concluyen que el comportamiento digital de los adultos debe ser considerado un factor relevante en el desarrollo emocional de niños y adolescentes, especialmente porque se trata de un riesgo menos visible que otros problemas tradicionalmente asociados a la crianza, pero con potenciales efectos a largo plazo en la calidad de los vínculos afectivos.


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