En vivo 🟠 SEÑAL ONLINE

Científica de universidad chilena obtiene máxima distinción en curso de ilustración botánica británico

  -

Tiempo de lectura: 3 minutos La académica del Magíster en Neurociencias de la UV e investigadora del Instituto Milenio CINV, Kathleen Whitlock, obtuvo la calificación más alta del Royal Botanic Garden Edinburgh.

Comparte:

A veces, una imagen proveniente de algún estudio científico, parece una obra de arte. Otras veces, una pieza artística puede compararse con un hallazgo producto de alguna investigación. Sin embargo, en este caso, es el arte de la ilustración en la mano de una científica de una universidad chilena lo que derivó en una distinción.

Kathleen Whitlock, es neurocientífica, académica del Magíster en Neurociencias de la Universidad de Valparaíso e investigadora del Instituto Milenio Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso, CINV, y acaba de completar un programa de ilustración botánica del Royal Botanic Garden Edinburgh, RBGE, institución científica dedicada al estudio, conservación y conocimiento de la diversidad vegetal, considerada, además, como uno de los mejores lugares del mundo para la formación estructurada y profesional en ilustración botánica.

En ese programa, la profesora Whitlock obtuvo un “Pass with Distinction”, la máxima calificación contemplada. Este reconocimiento le permitirá ser invitada a continuar su formación en el nivel avanzado del programa.

Pasión por las plantas

La ilustración botánica no forma parte de su trayectoria profesional como neurocientífica. Sin embargo, el profundo interés por las plantas y su relación con Chile la llevaron a acercarse a esta disciplina.

En el programa, donde participó junto a estudiantes de distintos países, debió no solo desarrollar habilidades de dibujo y acuarela, sino también aprender a observar con precisión las estructuras y características de las plantas.

“¡Me encantan las plantas! Son fascinantes”, señala la investigadora. Su interés se relaciona con una perspectiva científica: mucha gente desconoce que, como los animales, las plantas poseen un tipo de sistema nervioso que les permite percibir estímulos, generar señales eléctricas y responder a las condiciones de su entorno.

El vínculo con la flora chilena

La investigadora conoció el Royal Botanic Garden Edinburgh durante sus viajes científicos. Fue ahí que descubrió que la institución mantiene una relación de larga data con las plantas de Chile. El RBGE cuenta con colecciones de especies chilenas y ha desarrollado investigaciones y proyectos de conservación relacionados con nuestro país.

Entre sus publicaciones destaca “Plants from the Woods and Forests of Chile”, libro publicado en 2015 que reúne 81 acuarelas botánicas y textos sobre árboles, arbustos, plantas herbáceas y bulbosas de Chile.

Además, el vínculo se expresa en un recurso digital dedicado específicamente a las plantas endémicas del país. Chile registra dos mil 187 especies endémicas, equivalentes al 47 por ciento de su flora, una de las tasas más altas de endemismo vegetal de Sudamérica. Las regiones de Atacama, Coquimbo y Valparaíso concentran algunos de los niveles más elevados.

“Chile es súper especial y la gente no lo aprecia”, afirma la académica, quien a su vez recuerda que la geografía del territorio, delimitado por el océano Pacífico, la cordillera de los Andes y el desierto de Atacama, ha favorecido una evolución particular de su flora.

Nivel de exigencia

La exigencia técnica del programa era alta. Así lo explica la investigadora: una fotografía no siempre permite mostrar simultáneamente las distintas etapas de desarrollo de una planta, sus raíces, flores, semillas y otras estructuras. Por eso, el ejercicio requiere construir una composición que integre distintos elementos sin perder su coherencia.

Como ejemplo destaca el ciclamen, planta que todos los estudiantes debían ilustrar como proyecto final por ser una especie común, presente en supermercados, floristerías y centros de jardinería de distintos lugares del mundo.

La neurobióloga reconoce que pese a haberla visto muchas veces, nunca la había observado realmente con atención. Al estudiarla, descubrió, entre otros aspectos, su particular estrategia de dispersión de semillas mediante hormigas y que uno de sus polinizadores es la mosca sírfida, un hermoso insecto que se asemeja a una abeja, pero que en realidad pertenece al grupo de las moscas y que también puede observarse en los jardines de Chile.

Ese conocimiento, que difícilmente habría adquirido a partir de una fotografía, enriqueció su mirada y pasó a formar parte de la ilustración. “Hay que aprender mucho para poder realizar una ilustración de botánica, es muy exacta”, concluye.


Te puede interesar