Margaret Bradshaw: La botánica que lucha por salvar flores de la última Edad de Hielo
Tiempo de lectura: 2 minutos Margaret Bradshaw ha dedicado siete décadas a proteger el «Conjunto de Teesdale», un ecosistema único en el norte de Inglaterra cuyas especies han sobrevivido por más de 10.000 años.
En las tierras altas del norte de Inglaterra, específicamente en el valle glacial de Teesdale, se esconde un tesoro botánico que ha resistido desde el final de la última glaciación. Se trata de una combinación de plantas alpinas-árticas y especies del sur de Europa que no coexisten en ningún otro lugar del Reino Unido. Sin embargo, este patrimonio natural enfrenta la amenaza de la extinción.
La Dra. Margaret Bradshaw, destacada botánica que este año cumplió un siglo de vida, ha sido la guardiana de estas especies desde la década de 1950. Según sus investigaciones, la abundancia de la flora especial de Teesdale ha disminuido en un promedio del 54% en los últimos 50 años, con casos críticos como la polígala enana (Polygala amarella), cuya población se ha reducido en un 98%.
El llamado «Conjunto de Teesdale» incluye especies como la jara blanca (Helianthemum oelandicum subsp. levigatum), que solo se encuentra en este valle a nivel mundial, y la emblemática genciana de primavera (Gentiana verna). Pese a su resiliencia histórica de más de 10.000 años, aproximadamente 28 especies de la zona están hoy en peligro.
Un ecosistema reliquia bajo amenaza de extinción
De acuerdo con la Dra. Bradshaw, la causa principal de este descenso no es solo el cambio climático, sino la gestión del pastoreo. La reducción del número de ovejas en colinas como Widdybank Fell habría generado que la hierba creciera demasiado, dando sombra a las flores más pequeñas y raras, privándolas de la luz que necesitan para sobrevivir.
Gracias a su persistente trabajo con agricultores y organismos como Natural England, se ha logrado aumentar el pastoreo controlado, lo que ha permitido una recuperación parcial de algunas poblaciones vegetales al mantener el pastizal a una altura óptima.
El legado de una científica centenaria
A los 93 años, Bradshaw fundó el Teesdale Special Flora Research and Conservation Trust para asegurar que su labor continúe. Para recaudar fondos, a los 95 años completó una travesía de 88 kilómetros a caballo y, a los 98, caminó la misma distancia por la región, demostrando que la defensa de la naturaleza no tiene edad.
En 2023, a los 97 años, se convirtió en una de las autoras debutantes más longevas con la publicación de su libro «La flora especial de Teesdale: lugares, plantas y personas». En su obra, enfatiza que la sociedad suele otorgar más importancia a los monumentos históricos que a las comunidades vegetales, a pesar de que estas flores son más antiguas que Stonehenge.