Preparan documental que narra la resiliencia del pingüino de Magallanes en la Patagonia
Tiempo de lectura: 2 minutos A través de la voz de Aucán, un ejemplar macho que enfrenta la paternidad por primera vez, este proyecto cinematográfico binacional busca visibilizar las amenazas y la belleza del ecosistema que une a Chile y Argentina.
La narrativa audiovisual se ha convertido en una herramienta para generar conciencia sobre la biodiversidad. Bajo esta premisa surge «Pingüinos: Evolución y Supervivencia», un documental de vida silvestre que documenta el ciclo reproductivo del pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus) desde una perspectiva diferente: la primera persona.
El protagonista de este relato es Aucán (que significa «guerrero» en mapudungún), un pingüino que guía al espectador por la costa atlántica de la Patagonia. Dirigido por Diego Canut, el proyecto busca replicar el éxito de su obra anterior, «Huemul, la sombra de una especie», manteniendo un enfoque binacional que integra la realidad ecológica de Chile y Argentina.
«Aucán nos mostrará lo maravilloso del ecosistema en el que vive, cómo interactúan las distintas especies y lo basto de la Patagonia argentina y chilena, vinculando el mar, la costa y la transición a la cordillera junto con la fauna mas representativa de estos ambientes», detalló Canut a Cooperativa Ciencia.
El impacto del antropocentrismo en el ecosistema marino
El documental también busca interpelar al espectador sobre el efecto de las actividades humanas en la fauna. Según el director y productor del film, la historia de Aucán permite sentir el antropocentrismo y la explotación de recursos naturales.
«El mar y sus habitantes son fundamentales para la subsistencia del ser humano. Por ejemplo, una sola ballena captura 33 toneladas de CO2 en su vida, y sus excrementos estimulan el fitoplancton, que absorbe el 40% del CO2 producido anualmente a nivel global», señala Canut.
Aucán relata los obstáculos de una especie que, tras millones de años de evolución, se adaptó para «volar» en las profundidades del océano, pero que hoy se muestra vulnerable ante el avance de las prácticas extractivas. El registro, que ya lleva tres años de filmación en zonas como el Parque Nacional Islote Lobos, en Argentina, captura la interacción con otras especies emblemáticas como orcas, ballenas francas australes, pumas y lobos marinos.
Un proyecto binacional en busca de alianzas estratégicas
Actualmente, la producción se encuentra en un 60% de avance. El 40% restante representa, según Canut, el mayor desafío artístico y técnico: capturar la «poética» de la naturaleza mediante imágenes de alta complejidad visual, incluyendo tomas subacuáticas y aéreas que terminen de construir el relato de Aucán.
Para finalizar la obra, el equipo requiere una inversión de 70 mil dólares. «Estamos ajustando el tratamiento de guión y en conversaciones con distribuidoras. Contamos con el apoyo técnico de SONY y una carta de intención para su difusión en plataformas como Disney+ y National Geographic para toda Latinoamérica», explica el director.
Desde la producción realizan un llamado a instituciones públicas y privadas de Chile y Argentina vinculadas a la conservación. El objetivo es que el film, cuya fecha estimada de estreno es a finales de 2027, sea un puente que conecte la ciencia con la emoción humana, promoviendo la preservación de los ecosistemas.