Fundación internacional reconoce a Rapa Nui como «Punto de Esperanza» mundial
Tiempo de lectura: 2 minutos La fundación internacional Mission Blue, liderada por la oceanógrafa Sylvia Earle, designó oficialmente a las aguas de la isla como un «Hope Spot».
Te Moana Tapu a Hotu Matu’a (el Mar Sagrado de Rapa Nui) fue reconocido oficialmente como un Punto de Esperanza (Hope Spot) por la organización Mission Blue.
Este nombramiento valida un modelo de gobernanza pionero en el mundo, donde el conocimiento indígena, la participación comunitaria y la evidencia científica trabajan de la mano para salvaguardar el océano. «Rapa Nui destaca como un ejemplo de lo que sucede cuando la protección se guía por la sabiduría de quienes han dependido del mar durante siglos», señaló la oceanógrafa Sylvia Earle, fundadora de Mission Blue.
El Área Marina Protegida de Rapa Nui no es solo una de las más extensas del planeta; es también un laboratorio natural de evolución. Al abarcar la totalidad de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) que rodea a la isla y al islote Motu Motiro Hiva, protege un ecosistema intacto.
Debido a su extremo aislamiento geográfico, estas aguas presentan uno de los niveles de endemismo marino más altos del mundo. Esto significa que una gran parte de las especies que habitan sus arrecifes de coral de aguas profundas, montes submarinos y fuentes hidrotermales no existen en ningún otro lugar de la Tierra. Desde tiburones de Galápagos hasta ballenas migratorias y crustáceos únicos, el océano de Rapa Nui funciona como un espacio clave para la vida en el Pacífico.
Sabiduría ancestral y cogestión
La designación como Punto de Esperanza pone foco en el concepto de Te Moana Tapu a Hotu Matu’a. Para el pueblo rapa nui, el mar no es un recurso explotable, sino una herencia sagrada vinculada a su identidad. Principios culturales como el tapu (protección sagrada) han servido históricamente como herramientas de conservación efectiva, regulando la pesca y respetando los ciclos biológicos.
Este enfoque se materializa hoy a través del Koro Nui o Te Vaikava (el Consejo Oceánico de Rapa Nui). Este organismo, compuesto por representantes electos de la comunidad, trabaja en coadministración con el Estado de Chile. Juntos supervisan un plan de gestión integrada que cubre aproximadamente 729.000 kilómetros cuadrados.
El liderazgo de este consejo ha sido clave no solo para la isla, sino para la protección de las Dorsales de Salas y Gómez y Nazca, un corredor biológico que conecta Rapa Nui con la costa sudamericana y que hoy representa una de las fronteras más importantes de la conservación internacional en alta mar.
El camino hacia el 30% de protección global
A pesar de su aislamiento, el ecosistema rapa nui enfrenta amenazas: la pesca ilegal, la contaminación masiva por microplásticos arrastrados por las corrientes y la minería submarina.
El reconocimiento de Mission Blue busca cerrar las brechas de datos científicos y fortalecer el monitoreo colaborativo. Al integrar a Rapa Nui en esta red global, la fundación busca apoyar a Chile en el objetivo de proteger al menos el 30% del océano para el año 2030.