La OMS reconocerá a 17 países que eliminaron enfermedades en el último año: Chile está en el listado
Tiempo de lectura: 2 minutos El organismo internacional destacó a Chile como el primer país de la Región de las Américas en erradicar la enfermedad de Hansen, comúnmente conocida como lepra, tras décadas de vigilancia epidemiológica y una exitosa gestión clínica.
Durante la segunda jornada de la 79ª Asamblea Mundial de la Salud, celebrada esta semana en Ginebra, Suiza, la Organización Mundial de la Salud (OMS) rindió un homenaje formal a un grupo de 17 naciones que lograron eliminar diversas enfermedades en el último año. Entre los hitos más destacados se encuentra el de Chile, reconocido oficialmente por haber eliminado la lepra de su territorio.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, fue el encargado de confirmar la noticia. Junto al país, naciones como Argelia, Australia y Egipto fueron reconocidas por eliminar el tracoma, mientras que Kenia celebró el fin de la enfermedad del sueño. Sin embargo, el caso chileno es particularmente relevante para la región: la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ya había adelantado que Chile es el primer país de las Américas en validar este estatus.
El reconocimiento es el resultado de un proceso de verificación exhaustivo. Actualmente, solo Jordania y Chile han logrado superar con éxito la etapa final de validación exigida por la OMS para la eliminación de la lepra (también conocida como enfermedad de Hansen).
Un hito de vigilancia
Este proceso incluyó la auditoría de un panel de expertos independientes que evaluó la robustez del sistema de salud chileno. Según los datos oficiales manejados por el Ministerio de Salud y la OPS, entre los años 2012 y 2023 se notificaron apenas 47 casos en el país, todos ellos importados. Esto significa que no existe transmisión local del bacilo Mycobacterium leprae en Chile continental desde hace más de tres décadas.
La clave de este éxito, según el documento técnico «El largo camino de Chile hacia la eliminación de la lepra», reside en que la enfermedad nunca dejó de ser de notificación obligatoria, manteniendo un sistema de vigilancia activa que permitió identificar y tratar casos externos antes de que generaran nuevos brotes.
El fin de un ciclo
La historia de la lepra en Chile tiene un capítulo profundo en Rapa Nui, territorio donde la enfermedad ingresó en 1889. Durante gran parte del siglo XX, la estrategia sanitaria se basó en el aislamiento de los pacientes en leprosarios, una práctica que marcó a la comunidad local. Hacia fines de la década de 1970, había cerca de 460 personas (el 15% de la población de la isla) infectadas.
Sin embargo, el giro en el enfoque clínico fue determinante. La introducción de la poliquimioterapia (PQT) —un tratamiento altamente efectivo y curable— junto con una política de integración social que abandonó el estigma del aislamiento, permitió revertir la crisis. El último caso autóctono registrado en Rapa Nui data de 1995, cerrando un ciclo de más de un siglo de afectación en el territorio insular.
Hoy, la OMS resalta que la lepra no se transmite por contactos casuales como dar la mano o compartir alimentos, sino por un contacto estrecho y prolongado.