Investigan derivado del Omega 3 que podría disminuir daño hepático asociado a la diabetes
Tiempo de lectura: 2 minutos Académicas de la Universidad de Talca estudian los efectos de la Maresina 1, un agente antiinflamatorio derivado del Omega 3 que logró mejorar parámetros hepáticos en modelos asociados a obesidad y diabetes.
Buscando nuevas alternativas para tratar enfermedades metabólicas, investigadoras de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Talca trabajan en un estudio centrado en la Maresina 1. Este derivado del Omega 3 podría ayudar a disminuir el daño hepático provocado por la diabetes y la obesidad.
La investigación es liderada por las académicas del Departamento de Ciencias Básicas Biomédicas, Jéssica Zúñiga Hernández y Roxana Orrego Castillo, quienes estudian cómo este compuesto actúa sobre procesos inflamatorios en el hígado.
«Es una investigación que intenta encontrar una vía molecular para definir una mejora de la diabetes con Omega 3, pero de una diabetes en particular, asociada a obesidad y daño hepático», explicó Zúñiga, investigadora principal del proyecto.
El rol de la Maresina 1
Según detalló la científica, los ácidos grasos Omega 3 producen dentro del hígado agentes antiinflamatorios protectores, uno de ellos es la Maresina 1. «Ya sabemos –por estudios anteriores en nuestro laboratorio- que protege el hígado. Lo que no sabíamos era si esa protección se observaba en el contexto de la diabetes y cuál es el mecanismo de esta acción», señaló Zúñiga.
La investigación se enfocó en analizar cómo este derivado actúa sobre el daño hepático asociado a enfermedades metabólicas como obesidad y diabetes tipo 2.
Mejoras en el hígado
Durante el estudio, el equipo agregó Maresina 1 para evaluar si podía revertir alteraciones hepáticas y mejorar el funcionamiento del órgano.
«Efectivamente, en presencia de Maresina 1 mejoraron los parámetros bioquímicos. Lo mismo ocurrió en el tejido del hígado», indicó Zúñiga sobre los resultados obtenidos junto a la académica Roxana Orrego.
Actualmente, cerca del 65% de los pacientes con diabetes tipo 2 presenta hígado graso, una condición asociada a inflamación y daño hepático progresivo.
Un posible futuro tratamiento
Las investigadoras explicaron que, aunque muchas personas consumen Omega 3 mediante la alimentación, en pacientes con enfermedades inflamatorias o daño hepático el organismo podría no producir suficiente Maresina 1 de manera natural.
Por ello, el objetivo futuro es desarrollar un tratamiento farmacológico basado en este derivado, «lo recomendable es consumir un gramo de Omega 3 al día. Y si la persona tiene una enfermedad cardiovascular o metabólica debería consumir de 2 a 4 gramos diarios; lo mismo para las embarazadas», explicó la académica.
Entre los alimentos ricos en Omega 3 se encuentran pescados como el jurel, además de linaza, chía y huevo, aunque en algunos casos las concentraciones podrían no ser suficientes para obtener efectos terapéuticos.
Actualmente, el equipo continúa investigando cuál sería la dosis adecuada de Maresina 1 para enfrentar enfermedades como diabetes, hígado graso y otros trastornos metabólicos.