Javiera Delgado: La científica que conecta la paleontología de Magallanes con sus comunidades
Tiempo de lectura: 3 minutos La bióloga y estudiante de magíster de la Universidad Austral de Chile lidera una investigación sobre los ictiosaurios del Glaciar Tyndall y encabeza una iniciativa que busca democratizar el conocimiento de los fósiles en la zona austral.
La paleontología en Chile ha vivido una era dorada en la última década, especialmente en la zona austral. En este auge se encuentra Javiera Delgado, bióloga y estudiante del Magíster en Paleontología de la Universidad Austral de Chile (UACh), quien no solo se dedica a desentrañar los secretos de los reptiles marinos prehistóricos, sino que también trabaja activamente para que los habitantes de la Región de Magallanes reconozcan este patrimonio como propio.
Delgado colabora estrechamente con la reconocida paleontóloga Judith Pardo en el estudio de los ictiosaurios hallados en el Glaciar Tyndall, dentro del Parque Nacional Torres del Paine. Sin embargo, su labor trasciende los laboratorios. A través del proyecto de vinculación con el medio «Entre la tierra, el hielo y el mar: historias fósiles de Magallanes», la investigadora busca acercar la ciencia a estudiantes y comunidades locales, rompiendo la brecha entre la academia y la ciudadanía.
«En el caso de este proyecto, yo quise retribuir hacia la región todo lo que ellos me han entregado a mí, porque muchas veces ellos tienen la visión de que el científico sigue siendo extractivista, de que toma el material, en este caso fósil, sale de la región, lo trae hacia Santiago, que a veces es el depósito final de los holotipos fósiles», destaca Delgado.

Tras la huella de los ictiosaurios
El trabajo de Javiera Delgado se centra en uno de los yacimientos de reptiles marinos más importantes del mundo. El Glaciar Tyndall es hogar de numerosos restos de ictiosaurios, animales que habitaron los océanos durante la era Mesozoica. Su investigación no solo busca comprender la morfología y evolución de estos gigantes, sino también proteger los hallazgos en un entorno tan extremo como la Patagonia chilena.
Para la bióloga, existe una visión histórica del científico que toma el material fósil y deja a la comunidad local sin acceso a su propio patrimonio. «Aquella investigación que realices, si no la difundes, para mí no es ciencia«, afirma Delgado, subrayando que el valor real del conocimiento radica en su retorno social.
Uno de los hitos de su labor de divulgación es la conexión con el Museo de Historia Natural Río Seco, donde se encuentra «Fiona», la ictiosauria más completa excavada en la zona. Delgado destaca la importancia de que los niños y jóvenes de localidades cercanas, como Punta Arenas, sepan que tienen a metros de distancia tesoros paleontológicos de relevancia mundial.
De los juegos en el barro a la expedición científica
La trayectoria de Javiera Delgado comenzó mucho antes de ingresar a la Universidad Austral. Criada en entornos rurales de la Región de los Ríos, su curiosidad fue alimentada por el paisaje de cordilleras y ríos. Una anécdota marca su destino: de niña, excavando en el patio de su casa, encontró dinosaurios de juguete enterrados por antiguos habitantes. «Ahí entendí lo que era la paleontología, pero siempre lo vi como algo inalcanzable», recuerda.
Hoy, esa curiosidad la ha llevado desde los laboratorios en Alemania hasta las gélidas expediciones en Magallanes. Delgado destaca la dualidad de su carrera, donde es necesario combinar la rigurosidad de la bata de laboratorio con la resistencia de las botas de terreno. Esta versatilidad es la que intenta transmitir a sus estudiantes en los cursos de intereses vocacionales que imparte.
«A las niñas y jóvenes les diría que no dejen de soñar. El soñar es el primer peldaño para subir esa escalera», comenta la científica.