Estudio en revista Nature advierte sobre la «aceleración» de la obesidad en Chile y Latinoamérica
Tiempo de lectura: 2 minutos La investigación analizó la evolución de la obesidad en 200 países entre 1980 y 2024, y contó con la participación de más de 1.900 investigadores, entre ellos Júlio Mello, académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
La obesidad continúa creciendo a nivel mundial y América Latina figura entre las regiones donde el problema avanza con mayor rapidez. Esa es una de las principales conclusiones de un estudio internacional publicado por la revista Nature, considerado uno de los análisis más completos realizados hasta la fecha sobre las tendencias globales de esta enfermedad.
La investigación fue coordinada por el consorcio internacional NCD Risk Factor Collaboration (NCD-RisC), liderado por el Imperial College London, y reunió a más de 1.900 investigadores de distintos países. Entre ellos participó Júlio Mello, académico de la Escuela de Educación Física de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), como colaborador internacional.
El trabajo examinó la evolución nutricional de 200 países y territorios entre 1980 y 2024, permitiendo identificar diferencias significativas entre regiones y entregar nuevas herramientas para comprender el avance de la obesidad en el mundo.
Velocidad en el aumento de la obesidad
Uno de los principales aportes del estudio es la incorporación del concepto de «velocidad de la obesidad«, una métrica que mide cuánto aumenta la prevalencia de esta enfermedad año a año.
Los resultados muestran que varios países europeos han logrado estabilizar o disminuir las tasas de obesidad infantil, manteniéndolas por debajo del 10%. Sin embargo, en América Latina la situación es distinta, con cifras que continúan aumentando de manera sostenida.
En este escenario, Chile aparece dentro del grupo de países donde la obesidad sigue creciendo rápidamente, especialmente entre niños, niñas y adolescentes. Según explicó Mello, este fenómeno responde a factores que van más allá de lo individual.
«La obesidad no puede seguir siendo entendida únicamente como un problema individual o biológico. Existen importantes componentes sociales, económicos, culturales y ambientales que explican por qué algunos países lograron estabilizar las tendencias mientras otros continúan acelerando», señaló el académico.
La importancia de intervenir desde la infancia
Más allá de los resultados estadísticos, la investigación entrega orientaciones para enfrentar el problema. La evidencia recopilada por el estudio indica que las estrategias más efectivas son aquellas que actúan durante las primeras etapas de la vida.
Según Mello, Chile enfrenta un aumento progresivo y sostenido de la obesidad, por lo que las intervenciones deben enfocarse prioritariamente en niños y adolescentes. «Las experiencias internacionales exitosas demuestran que actuar a tiempo en menores permite revertir las curvas de crecimiento de la enfermedad. Esto significa que los enfoques deben ser marcadamente preventivos, evitando reaccionar cuando el problema ya está consolidado en etapas adultas», señaló.
En ese contexto, el académico destacó el rol que pueden desempeñar las instituciones educativas en la promoción de hábitos saludables, impulsando iniciativas que fomenten la actividad física y una mejor alimentación desde edades tempranas.
Vinculación con las comunidades
El investigador también planteó la necesidad de fortalecer el trabajo territorial para que los resultados científicos puedan transformarse en acciones concretas.
En esa línea, explicó que las universidades pueden aportar mediante proyectos desarrollados junto a escuelas, organizaciones comunitarias y clubes deportivos, acercando la promoción de la salud a los espacios donde niños y adolescentes se desarrollan cotidianamente.