Más que un monumento: Quién fue Abate Molina y por qué su ciencia sigue vigente tras 250 años
Tiempo de lectura: 2 minutos Una iniciativa académica reúne a especialistas de distintas áreas para actualizar la figura de Juan Ignacio Molina y acercar su aporte científico, cultural y patrimonial a las nuevas generaciones
Aunque su nombre está presente en colegios, plazas, bibliotecas y monumentos a lo largo del país, la figura de Juan Ignacio Molina, también conocido como Abate Molina, sigue siendo poco conocida para gran parte de la población. Considerado el primer científico chileno, el naturalista dejó un legado que marcó el desarrollo temprano de las ciencias naturales en Chile.
Nacido en 1740 en Villa Alegre y fallecido en Italia en 1829, Molina es reconocido por haber publicado el «Compendio de la Historia Civil y Natural del Reino de Chile» en 1776, una obra que permitió difundir en Europa conocimientos científicos sobre la geografía, flora, fauna y características naturales del territorio chileno.
A través de sus investigaciones, el científico describió e identificó más de 400 especies nativas, fue uno de los primeros naturalistas en utilizar el sistema binomial de clasificación biológica que continúa vigente hasta la actualidad, y se estima que cerca del 7% de la flora chilena actualmente descrita fue taxonomizada por él, manteniéndose vigentes muchas de sus denominaciones científicas.
Académicos buscan revalorizar su aporte
Con el objetivo de destacar su legado, el Instituto de Estudios Humanísticos de la Universidad de Talca impulsó la «Cátedra Abate Molina«. La iniciativa busca actualizar el significado de su obra mediante una mirada interdisciplinaria que integra historia, literatura, biología, educación científica y economía.
La propuesta reúne a académicos de diversas áreas del conocimiento junto a representantes de instituciones culturales, con el propósito de generar nuevas formas de acercar su figura a la comunidad.
A través de clases, exposiciones, actividades patrimoniales y proyectos de divulgación, la iniciativa busca acercar la figura de Molina a las nuevas generaciones, especialmente a estudiantes universitarios y comunidades del Maule.
Ciencia, economía y patrimonio alimentario
La revisión del legado de Molina también incluye aspectos menos conocidos de su obra. Desde la economía, por ejemplo, especialistas destacan su visión ilustrada sobre el potencial de la naturaleza para impulsar el desarrollo productivo.
La iniciativa también contempla una mirada desde la gastronomía. A partir de recetas y tradiciones culinarias asociadas a la época de Molina se busca rescatar parte del patrimonio alimentario del Maule mediante reinterpretaciones contemporáneas que permitan acercar su legado a públicos más amplios.
A 250 años de la publicación de su obra más importante, los organizadores esperan que esta nueva lectura contribuya a reposicionar a Juan Ignacio Molina como una de las figuras fundamentales en la historia científica y cultural de Chile.