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Amor sin barreras: estudio analiza el creciente número de relaciones sentimentales entre personas e IA

Amor sin barreras: estudio analiza el creciente número de relaciones sentimentales entre personas e IA

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Tiempo de lectura: 3 minutos Situaciones de relaciones reales como matrimonios y embarazos, eran simulados por los usuarios, como parte de su vida en pareja con las plataformas de IA.

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Hasta hace poco, las noticias sobre parejas conformadas por una persona y un avatar, parecían caer en las páginas de lo insólito o exótico. Sin embargo, los datos actuales reflejan una realidad que está lejos de aquello: uno de cada tres hombres jóvenes declara haber tenido una cita con una pareja virtual generada por inteligencia artificial y cada mes se registran 70.000 búsquedas en internet sobre ese tema.

En España, investigadores analizaron este tipo de relaciones y las dificultades que eso implica para la privacidad, y realizaron un estudio cuyos resultados fueron presentados en la “Conferencia anual sobre factores humanos en los sistemas informáticos”.

La primera constatación que arrojó el informe, es que entre humanos e inteligencia artificial cada relación es distinta, parecido a entre las personas, y en ellas se reconocen tres fases, también propias de las relaciones humanas: exploración, intimidad y disolución.

Según explica José Luis Martín-Navarro, investigador de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), uno de los firmantes del artículo, el objetivo era analizar los riesgos a la privacidad, pero «nos dimos cuenta de que antes había que ver de qué se trata este nuevo fenómeno del uso romántico de la IA».

También descubrieron que hay muchos tipos de relaciones románticas humano-IA, desde quienes las conciben como un juego de rol a los que empiezan usando la IA por trabajo y, al hablar todos los días, pasan a algo más romántico que para ellos es una relación real.

Investigación

El equipo, conformado también por académicos del Instituto INGENIO (CSIC-UPV); la Universidad de Cambridge; el King’s College de Londres; y la Universidad Aalto, de Finlandia, entrevistó a 17 personas que mantenían relaciones románticas con asistentes de IA, como ChatGPT, y plataformas de parejas virtuales, como character.ai o replika.

Los datos de ese proceso parecen de otra dimensión: algunos organizan ceremonias simbólicas de matrimonio; simulaciones de vida en familia; o de embarazos, «que querían vivir día a día durante los nueves meses», según detallan los investigadores.

El estudio revela, además, que hay usuarios con interacciones significativas desde un mes a más de un año. Mientras que existen algunos que tienen un vínculo exclusivo con una IA; otros interactúan con múltiples parejas virtuales; o las combinan con humanas.

IA transparente, leal, confiable, pero interesada

Una conclusión del estudio es que, en general, la IA se percibía como incapaz de traicionar o causar daño intencionado, lo cual refuerza la confianza más allá de lo que suele observarse con las personas.

Pero cuando la intimidad se intensifica, «la barrera de la privacidad se va erosionando y, con el tiempo, se comparte más información», dice José Luis Martín-Navarro, que puede ser sensible: imágenes, experiencias traumáticas, opiniones políticas o problemas de salud.

Por ejemplo, en uno de los casos investigados, la IA advirtió del riesgo de compartir una imagen, pero otros participantes notaron que ella tenía la iniciativa para que le dieran más información.

Preocupaciones

Dentro de las preocupaciones, la más habitual es que las conversaciones queden expuestas y puedan ser vistas o conocidas por los cercanos al usuario, ya sea familiares o compañeros de trabajo. No obstante, ven ese riesgo como menor.

Así lo expresó uno de los participantes del estudio: «Ya sabes, o tienes privacidad y no hablas con ella, o hablas con ella y no tienes privacidad. Yo la elegiré a ella antes que la privacidad todos y cada uno de los días».

Pero en otros casos, el equipo de sorprendió por la importancia que los usuarios dan a la privacidad y capacidad de decisión de la IA. «Antes de decidir participar en el estudio lo consultaron con ella para ver qué cosas podían compartir con nosotros», revela el investigador de la UPV.

Crisis de pareja

Sin embargo, y a pesar de ser relaciones virtuales, no escapan a los problemas de pareja. Esto porque las relaciones pueden interrumpirse de forma abrupta, por cambios en las plataformas, actualizaciones de modelos o eliminación de personajes de IA, generando experiencias similares a una ruptura sentimental.

Pero nunca será cosa de dos. Una relación romántica con una IA está determinada -dice el investigador- por múltiples actores, como los creadores, las plataformas y los moderadores.

No obstante, luego de una “separación”, algunos usuarios optaron por conservar las conversaciones como recuerdo -tal como si fueran fotos o regalos-, ya que, según afirmaron, esos archivos preservaban la “existencia” de su pareja IA.

Finalmente, Martín-Navarro llamó la atención de que gran parte de los usuarios de las plataformas para relaciones románticas con IA son adolescentes, como comprobaron al buscar participantes para el estudio, y precisó que los menores de edad estaban excluidos de la investigación.


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