NASA ultima el lanzamiento del telescopio Roman: el «superojo» que promete detectar nuevos exoplanetas
Tiempo de lectura: 2 minutos La NASA se prepara para poner en órbita el Nancy Grace Roman, un observatorio panorámico con un campo de visión 100 veces mayor al del telescopio Hubble.
La NASA confirmó que ya se encuentra en las etapas finales para el lanzamiento del telescopio espacial Nancy Grace Roman, un observatorio diseñado para capturar imágenes panorámicas del universo. Bautizado en honor a la primera astrónoma jefa de la agencia, este «superojo» espacial tiene el potencial de desafiar el actual modelo estándar de la física.
El Roman busca realizar un rastreo masivo de la galaxia. «Un solo mes de observaciones de Roman podría rastrear nuestra propia Vía Láctea y detectar hasta la mitad de sus estrellas, generando un catálogo más grande que cualquiera existente«, destacó la científica Julie McEnery durante la presentación de los avances de la misión. Para dimensionar su potencia, basta una comparación: el histórico telescopio Hubble necesitaría un siglo entero para completar el mapeo que el Roman realizará en apenas 30 días.
El telescopio Roman también tiene la capacidad de combinar un campo de visión extremadamente amplio con la alta resolución. Mientras que el James Webb y el Hubble son herramientas de precisión diseñadas para observar detalles específicos y profundos, el Roman funcionará como una cámara gran angular de ultra alta definición.
Ver el bosque y los pájaros al mismo tiempo
Shawn Domagal-Goldman, director de Astrofísica de la NASA, utilizó una analogía esclarecedora para explicar esta diferencia: «Hubble y el James Webb nos permiten ver con nitidez las hojas y los pájaros en los árboles lejanos. Roman hace eso, pero además tiene la vista de gran angular para ver el bosque entero al mismo tiempo».
Esta capacidad técnica se traduce en una capacidad de procesamiento de datos colosal. El telescopio transmitirá 11 terabytes de datos al día, lo que equivale a la descarga diaria de unas 350 películas en resolución 4K. De hecho, para visualizar una sola imagen completa del rastreo del Roman, serían necesarias más de medio millón de pantallas de alta definición, suficientes para cubrir 45 manzanas de la ciudad de Nueva York.
La búsqueda de nuevos mundos
El objetivo científico del Roman es resolver las discrepancias sobre la expansión del universo y la energía oscura. En la última década, han surgido indicios de que nuestro modelo estándar de la física podría tener fisuras, especialmente debido a las diferencias detectadas en la constante de Hubble. El Roman, al observar más de 2.000 millones de galaxias, proporcionará los datos necesarios para confirmar si las leyes físicas actuales necesitan ser reformuladas.
Gracias a un coronógrafo avanzado —un instrumento capaz de bloquear el brillo de las estrellas— el telescopio podrá fotografiar directamente planetas cercanos a sus soles. Se estima que la misión permitirá descubrir hasta 40 veces más exoplanetas de los que conocemos hoy, convirtiendo el hallazgo de agujeros negros aislados y estrellas de neutrones en una tarea rutinaria.
El lanzamiento está programado para no antes del 30 de agosto, a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX. Tras el despegue, el observatorio viajará durante cien días hasta alcanzar el punto de Lagrange L2, una zona de estabilidad gravitacional entre el Sol y la Tierra, desde donde comenzará su misión inicial de cinco años.