Lanzan libro familiar sobre la microbiota
Tiempo de lectura: 2 minutos Ismael Palacios, autor, doctor en Neurociencia y divulgador, busca relevar el valor de los microorganismos a través de un texto ágil que plantea desafíos y deja enseñanzas que estimulan la curiosidad de los niños.
La ciencia en Chile vive un momento de expansión hacia nuevos formatos y la literatura infantil es parte de ese proceso. Ismael Palacios, ingeniero en Biotecnología Molecular y doctor en Neurociencia, ha dado un paso fundamental en su carrera como divulgador con el lanzamiento de «Mis amigos invisibles» (Editorial Planeta Junior). Tras el éxito de su plataforma @neurogut y de su anterior libro para adultos, Palacios apuesta ahora por educar a las nuevas generaciones sobre un tema complejo pero vital: la microbiota.
En entrevista con Cooperativa Ciencia, el autor explicó que este proyecto nació de la necesidad de transformar el conocimiento técnico en historias cercanas. «Me di cuenta de que este tema es muy transformable en historias para niños. Al ser un mundo invisible, permite un desarrollo creativo muy interesante que facilita la conexión con los más pequeños», señaló el investigador.
Ismael Palacios no es un extraño en el mundo de la comunicación científica. Durante la pandemia, su cuenta de Instagram @neurogut se convirtió en un referente para quienes buscaban entender la relación entre el intestino y el cerebro. Sin embargo, el desafío de escribir para niños requería un enfoque distinto, donde la narrativa fuera el motor del aprendizaje.
Una aventura microscópica
El libro cuenta con las ilustraciones de Amanda López, quien logró plasmar visualmente el ecosistema microscópico que habita en nuestro interior. La historia sigue a Silvestre, un niño curioso que entabla una amistad con Cuti, una bacteria que actúa como guía en un viaje fascinante por el cuerpo humano.
A diferencia de un texto escolar tradicional, «Mis amigos invisibles» se estructura en capítulos que pueden leerse de forma independiente, cada uno planteando un desafío o aventura que culmina en un aprendizaje científico. Desde la importancia de la lactancia materna hasta cómo los microorganismos influyen en nuestro estado de ánimo, el libro abarca la complejidad del microbioma con un lenguaje sencillo y lúdico.
Un viaje por la nutrición y el origen de la vida
Uno de los puntos fuertes del libro es su capacidad para abordar conceptos profundos de la biología. En uno de los capítulos, los protagonistas viajan en el tiempo para conocer a LUCA (Last Universal Common Ancestor), el antepasado común de todos los seres vivos. Con esto, Palacios introduce a los niños en conceptos como la simbiosis y la colaboración biológica, enseñando que la vida, desde sus inicios, ha dependido del trabajo en equipo.
La alimentación es otro pilar fundamental de la obra. En el cuarto capítulo, Silvestre y Cuti se adentran en un cuerpo dañado por la mala nutrición. «El desafío es mostrarle a los niños que lo que solemos comer impacta directamente en nuestra salud. Si logramos convencer a los niños de que ciertos alimentos son esenciales para sus ‘amigos invisibles’, ellos se convierten en grandes aliados para que los adultos también comiencen a cuidarse», afirmó Palacios.
Finalmente, el autor destaca que, aunque el libro está catalogado para niños de entre 5 y 10 años, su enfoque es completamente familiar. Incluye cuadros informativos sobre conceptos como la autopoiesis (citando a los científicos chilenos Maturana y Varela), lo que lo convierte en una herramienta educativa valiosa tanto para el aula como para la lectura en el hogar. «Es un libro para descubrir juntos, donde incluso los adultos que no tienen formación científica pueden aprender sobre el fascinante mundo que llevamos dentro», concluyó.