Estudio revela que bosques de macroalgas pueden modificar la química del agua del mar
Tiempo de lectura: 2 minutos Una investigación internacional analizó cómo los bosques de Macrocystis pyrifera pueden modificar localmente el pH y el oxígeno disuelto del agua de mar bajo distintas condiciones ambientales.
Los bosques de macroalgas cumplen múltiples funciones en los ecosistemas costeros, proporcionando hábitat y alimento para numerosas especies. Pero su presencia también puede influir directamente sobre las características químicas del agua que los rodea lo cual podría convertirlos en refugios locales para diversas especies.
Un estudio internacional, que contó con participación de investigadores chilenos, analizó cómo los bosques de macroalgas pueden modificar localmente el pH y el oxígeno disuelto del agua de mar bajo distintas condiciones ambientales.
La revista Annals of Botany publicó el estudio titulado “Giant kelp-associated variation in coastal seawater chemistry across contrasting sites in Chile and Tasmania”, investigación que el equipo desarrolló entre Chile y Tasmania.
Las primeras autoras de la investigación son Pamela Fernández, investigadora de Nucleo Milenio MASH y académica del Centro i~mar de la Universidad de Los Lagos, y Elisabeth M. A. Strain, de la Universidad de Tasmania. Además, participa el académico ULagos, Alejandro Buschmann.
Siete sitios
El estudio constituye la primera evaluación en múltiples sitios sobre la influencia local de los bosques de huiro gigante en el pH y el oxígeno disuelto bajo ambientes contrastantes del hemisferio sur.
Para ello, el equipo trabajó en siete sitios: cuatro en Tasmania, uno en Concepción y dos en el sur de Chile, estos últimos ubicados en Ilque y Metri, en la Región de Los Lagos.
De acuerdo a la Dra. Fernández, los resultados “muestran que los bosques de huiro gigante pueden aumentar localmente el pH y el oxígeno disuelto del agua, aunque este efecto varía considerablemente entre sitios y depende de factores como la densidad del bosque y las condiciones oceanográficas. Los efectos más claros se observaron en Concepción y en uno de los sitios estudiados en Tasmania”.
Fuera del bosque se registraron mínimos de pH 7,40 y 0,43 mg/L de oxígeno disuelto, mientras que dentro del bosque estos valores alcanzaron 7,52 y 3,92 mg/L, respectivamente. “Esto sugiere que la actividad fotosintética del huiro puede moderar temporal y localmente condiciones ambientales adversas”, señaló la investigadora.
Efecto diverso
Si bien este efecto no es permanente ni ocurre de igual manera en todos los ambientes, los investigadores plantean que los bosques de huiro podrían funcionar, bajo determinadas condiciones, como refugios locales de corto plazo para organismos expuestos a bajos niveles de pH y oxígeno disuelto.
El estudio destaca así la importancia de comprender y conservar estos ecosistemas frente a los cambios que experimentan los océanos.