Alejandro Buschmann: El experto que asesora a la ONU en la protección de los océanos
Tiempo de lectura: 2 minutos El investigador del Centro i-mar integra un exclusivo panel internacional para evaluar intervenciones tecnológicas contra el cambio climático, mientras se consolida su postulación al Premio Nacional de Ciencias Naturales.
El océano no solo es el origen de la vida, sino que se tiene un rol importante para combatir la crisis climática global. Así lo entiende el doctor Alejandro Buschmann, académico e investigador del Centro i-mar de la Universidad de los Lagos, quien recientemente integró el Grupo de Trabajo 41 del GESAM, agrupación de asesoría técnica para la Organización
Internacional Marina (IMO) de la ONU.
La labor de Buschmann en la ONU se centra en evaluar propuestas técnicas de gran escala para mitigar el calentamiento global. Según el experto, aunque el mundo logre llegar a «emisiones cero», la tendencia del cambio climático no se revertirá si no somos capaces de extraer el CO2 que ya está en la atmósfera.
«Estamos interesados en potenciales futuras intervenciones que se están proponiendo para mitigar cambio climático. (…) Por ejemplo, usar el océano profundo, más allá de los mil metros, para tirar materia orgánica producida en el mar o en tierra, hacia ese océano, y por lo tanto esa materia orgánica no va a volver, por lo menos en algunos miles de años», explica Buschmann. Entre las tecnologías en discusión se encuentra la alcalinización del océano, un proceso químico que permitiría al mar atrapar CO2 de forma más rápida, y la fertilización con nutrientes para promover el crecimiento de fitoplancton.
Sin embargo, el investigador advierte que estas medidas no están exentas de riesgos. «(Estas intervenciones) deben ocurrir en cientos de miles de kilómetros cuadrados para que empiecen a ser relevantes. Esto implica una manipulación de la calidad de nuestras aguas, y por lo tanto nos hace pensar que hay muchas interrogantes de efectos colaterales que se pueden producir por estas intervenciones humanas», señala. Por ello, el panel técnico asesora a la Organización Marítima Internacional para establecer protocolos de pilotaje que eviten daños ambientales irreparables.

El desafío de la inversión en ciencia
Buschmann también vive un momento clave en su carrera. El Consejo Superior de la Universidad de los Lagos respaldó por unanimidad su postulación al Premio Nacional de Ciencias Naturales. Con una trayectoria que inició en 1986 en una región que entonces carecía de infraestructura científica robusta, el académico reflexiona sobre la identidad marítima de Chile.
Nosotros siempre decimos acá que Chile es un país marítimo, pero que le ha dado mucho tiempo la espalda al mar. A pesar de tener 5.000 kilómetros de costa, no hemos sido conscientes del valor del océano más allá del extractivo, de sacar peces y algas. Hoy día, el mundo entero se están viendo consecuencias», afirma.
A pesar de los avances institucionales en centros como la Universidad de Concepción o la propia ULagos, Buschmann es tajante sobre el futuro del desarrollo nacional: «No hay ningún país que haya logrado salir del subdesarrollo con la inversión en ciencia y tecnología que tiene Chile. Sería un milagro».
Para el científico, la inversión en conocimiento no es un lujo, sino la única forma de asegurar un ecosistema que soporte la innovación y la sustentabilidad de industrias como la acuicultura y la pesca en un entorno de crisis climática. Su trabajo actual continúa enfocado en la ecología y fisiología de algas marinas, buscando transformar el conocimiento básico en aplicaciones prácticas que mejoren las condiciones ambientales de los océanos costeros chilenos.