Investigadores de Valparaíso descubren inusual emisión de agua caliente en una estrella joven
Tiempo de lectura: 2 minutos Un equipo del Instituto de Física y Astronomía de la Universidad de Valparaíso detectó vapor de agua a 3.000 K en la estrella V557 Mon, un hallazgo que sugiere que estos objetos pueden «rejuvenecer» durante sus etapas de crecimiento.
Investigadores del Instituto de Física y Astronomía de la Universidad de Valparaíso (IFA UV) lideraron el descubrimiento de una inusual emisión de vapor de agua caliente alrededor de una estrella joven. El hallazgo ocurrió durante una erupción masiva de V557 Mon, una «estrella bebé» situada en la Nebulosa Roseta, a más de 4.500 años luz de la Tierra, revelando procesos de evolución estelar que hasta ahora solo se habían observado en etapas mucho más tempranas.
La investigación, que será publicada en la revista Astronomy & Astrophysics, fue encabezada por el profesor Zhen Guo y contó con una participación de estudiantes de postgrado. El equipo detectó que el agua alcanzaba temperaturas cercanas a los 3.000 Kelvin (K), un estado extremadamente raro para este elemento en el espacio exterior.
Aunque el agua es común en los discos de gas y polvo que rodean a las estrellas en formación, encontrarla en forma de vapor a temperaturas tan elevadas y en emisión es un suceso extraordinario. Hasta la fecha, este fenómeno solo se había reportado en una protoestrella, un objeto en una etapa evolutiva mucho más joven que V557 Mon.
El misterio del agua a 3.000 K y el «rejuvenecimiento» estelar
«Este hallazgo es excepcional, dado que es muy poco común encontrar vapor de agua a 3.000 K. El agua normalmente no está a temperaturas tan altas, lo cual nos indica que hubo un suceso durante la erupción que causó su presencia», explica Javier Osses, estudiante de postgrado del IFA UV y pieza fundamental en el análisis de los datos.
Lo más sorprendente para los astrónomos es que este comportamiento hace que V557 Mon parezca «rejuvenecer». Durante la erupción, el brillo de la estrella aumentó significativamente, adoptando temporalmente una apariencia física similar a la de una protoestrella. Este proceso de acreción de masa es vital para que estos astros avancen hacia su etapa adulta, pero la presencia de este disco caliente de vapor de agua ofrece una nueva perspectiva sobre cómo evolucionan los sistemas solares en formación.
De la inteligencia artificial a los cielos del norte de Chile
El descubrimiento de este fenómeno fue el resultado de la combinación de tecnología de vanguardia y observación directa en los observatorios instalados en Chile. El proceso comenzó a principios de 2025 gracias a ALeRCE, un programa chileno de inteligencia artificial que procesa datos masivos del telescopio ZTF para identificar objetos con comportamientos inusuales.
Tras la alerta de la IA, el equipo utilizó el telescopio SOAR de 4,1 metros, ubicado en Cerro Pachón (Región de Coquimbo), para confirmar la emisión de agua en el infrarrojo cercano. Posteriormente, estudiantes de magíster y doctorado de la Universidad de Valparaíso realizaron observaciones de seguimiento en el telescopio Swope del Observatorio Las Campanas, operando ellos mismos los instrumentos.
«Es fundamental aprovechar los cielos de Chile y las herramientas de aprendizaje automático para hacer investigación de alto impacto», destaca Aldo Aliaga, estudiante de postgrado participante. La colaboración incluyó también a expertos de China, Estados Unidos, Inglaterra e Italia.