Descubren desde Chile un exoplaneta «rebelde» que orbita al revés de su estrella
Tiempo de lectura: 2 minutos El intrigante hallazgo, que no cuenta con un objeto masivo cercano que explique esta desviación, fue caracterizado en detalle gracias a tecnología instalada en el Observatorio La Silla, en el norte de Chile.
De acuerdo con las leyes convencionales de la astrofísica, las estrellas y sus planetas nacen a partir del colapso de una misma nube de gas y polvo cósmico. Este material forma un disco protoplanetario que gira en una dirección determinada, dictando el sentido en el que orbitarán los cuerpos que allí se formen.
En nuestro propio sistema solar, los ocho planetas se desplazan en la misma dirección que rota el Sol, exhibiendo desviaciones mínimas (conocidas como ángulo ‘Psi’) que varían entre 3 y 7 grados respecto al ecuador solar; en la Tierra, por ejemplo, es de algo más de 7 grados. Sin embargo, GJ 3090 b rompe con esta norma.
El estudio, publicado en la revista Astronomy & Astrophysics y liderado por la Universidad de Ginebra (UNIGE) en conjunto con el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), determinó que este planeta posee una inclinación de aproximadamente 136 grados.
«Para nuestra gran sorpresa, el planeta GJ 3090 b no solo tiene una órbita muy desalineada, sino que además orbita de forma retrógrada, en dirección opuesta a la rotación de su estrella», señaló Yann Carteret, investigador de la UNIGE y autor principal del trabajo.
Hallazgo gracias al Observatorio La Silla en Chile
La estrella anfitriona, GJ 3090, es una enana roja más fría y compacta que el Sol. Aunque el telescopio espacial TESS detectó inicialmente las señales del planeta mediante el método de tránsito, fue el trabajo desde suelo chileno el que permitió desentrañar su verdadera naturaleza orbital.
Los científicos utilizaron el espectrógrafo infrarrojo NIRPS (Near InfraRed Planet Searcher), instalado en el telescopio de 3,6 metros del Observatorio La Silla (Región de Coquimbo). Este instrumento ultraestable no solo confirmó la existencia de GJ 3090 b y de otros dos mundos en el sistema, sino que midió su masa y su orientación.
«El rendimiento de NIRPS en el infrarrojo ha permitido alcanzar la precisión necesaria para medir el ángulo entre el plano orbital del planeta y el plano ecuatorial de la estrella en el caso de un planeta tan pequeño», destacó Jonay González, investigador del IAC y coautor de la publicación. Con estos datos, se determinó que GJ 3090 b tiene un radio 2,2 veces mayor que el terrestre y una masa 4,5 veces superior, catalogándose como un «subneptuno».
¿Por qué orbita en solitario a contracorriente?
Hasta la fecha, la astronomía solo conoce otros cinco sistemas multiplanetarios con desalineaciones superiores a los 70 grados. No obstante, en todos esos casos existe un cuerpo gigante —como un planeta masivo o una segunda estrella vecina— cuyo tirón gravitacional provocó el desvío. En GJ 3090 no existe rastro alguno de un perturbador semejante.
Según explicó Vincent Bourrier, coautor e investigador de la UNIGE, una de las hipótesis más firmes es que la estrella pudo haber acumulado de manera tardía un segundo disco de material colapsado en sentido inverso, desde el cual se moldearon con posterioridad los planetas de este rincón del cosmos.