Descubren restos de gonfoterio de 12 mil años en el antiguo lago Tagua Tagua
Tiempo de lectura: 2 minutos Un equipo de arqueólogos y paleontólogos descubrió restos de un gonfoterio adulto y herramientas líticas en la Región de O’Higgins.
Un gonfoterio adulto —proboscidio extinto emparentado de manera lejana con los elefantes modernos y mastodontes sudamericanos— fue encontrado durante una nueva campaña arqueológica en el sitio denominado Tagua Tagua 1 Oriente, ubicado en el sector de La Laguna, en la comuna de San Vicente de Tagua Tagua.
Los investigadores observaron el cráneo del animal, que se encontraba quebrado intencionalmente, presumiblemente para acceder al tejido cerebral, mientras que sus defensas no fueron encontradas en el depósito. Junto a la osamenta del proboscidio, los científicos desenterraron láminas líticas con claras evidencias de uso, carbón y restos de otros animales de la época, como caballos extintos, ranas y aves acuáticas quemadas.
«Lo que hemos encontrado es una asociación entre abundantes restos de gonfoterio, caballo y muchos restos de aves quemadas, junto con material lítico. Todo ello aparece parcialmente asociado, lo que nos indica una explotación de distintos animales que habitaron el lago en esa época», señaló Rafael Labarca, doctor en Arqueología, académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) y jefe del equipo de excavación, estimando la data del sitio entre los 12.600 y 12.400 años antes del presente.
Los trabajos se enmarcan en el proyecto «Caminando con Gonfoterios«, impulsado por la Fundación PALARQ en conjunto con la PUC y la Universidad de O’Higgins (UOH),
Técnicas de conservación para rescatar fauna milenaria
Pese a que el ambiente lacustre original permitió que los elementos permanecieran en el mismo sitio sin desplazarse por corrientes, los cambios sedimentarios a lo largo de los milenios fragilizaron el material óseo. Por ello, el levantamiento del material requirió el despliegue de un equipo de conservadores especializados.
Para extraer las piezas sin riesgo de destrucción, se aplicó una técnica de consolidación in situ mediante vendas de gasa y papel japonés, protegiendo las osamentas fracturadas antes de su traslado. Cada pieza fue registrada tridimensionalmente y estabilizada de manera individual en conjunto con el equipo paleontológico liderado por Erwin González Guarda (UOH).
«En 2025 no levantamos los huesos más grandes por su fragilidad. En esta campaña trabajamos con restauradores que nos ayudaron a estabilizar los restos y consolidarlos para poder retirarlos de manera segura», detalló Labarca respecto a los procedimientos ejecutados junto a orillas del canal de drenaje del antiguo lago.