La NASA y empresa Blue Origin iniciarán construcción de base lunar este 2026
Tiempo de lectura: 2 minutos La NASA comenzará este año la primera etapa de construcción de una futura base en la Luna mediante misiones no tripuladas lideradas por empresas privadas, en un proyecto que busca establecer presencia humana permanente en el satélite.
Entre septiembre y noviembre de 2026 despegará la primera misión denominada «Moon Base One», encabezada por la empresa aeroespacial Blue Origin y financiada de forma privada. El aterrizador seleccionado será el módulo Blue Origin Mark One Endurance, que llegará a la cresta del cráter Shackleton, ubicado en el polo sur lunar.
La misión transportará dos cargas científicas de la NASA y buscará probar tecnologías necesarias para futuras operaciones humanas en la superficie lunar. «Además de transportar dos cargas científicas de la NASA, el objetivo de la misión es demostrar capacidades críticas que reduzcan el riesgo para las misiones del Sistema de Aterrizaje Humano», explicó el administrador de la agencia, Jared Isaacman.
El proyecto forma parte de un plan anunciado por la NASA para construir una base en el polo sur de la Luna, zona considerada estratégica por la presencia de regiones con sombra permanente donde podría existir hielo, recurso clave para futuras misiones de larga duración.
Construcción en etapas
Tras la primera misión de Blue Origin, la NASA enviará un segundo aterrizador a finales de 2026 desarrollado por Astrobotic Technology, que llevará más de 500 kilos de carga y un róver para explorar la superficie lunar.
Posteriormente, una tercera misión estará a cargo de Intuitive Machines, enfocada en investigar anomalías magnéticas presentes en distintas zonas de la Luna.
La etapa inicial del proyecto contempla 25 lanzamientos y 21 alunizajes hasta 2029, con el traslado de más de cuatro toneladas de equipamiento para comenzar la instalación de infraestructura básica.
La segunda fase de construcción se desarrollará entre 2029 y 2032 e incluirá 27 lanzamientos adicionales, infraestructura habitable y misiones tripuladas semestrales.
El desafío de habitar la luna
El científico español Carlos García Galán explicó que la futura base lunar funcionará como una gran red de operaciones científicas y tecnológicas distribuidas en cientos de kilómetros.
«Vamos a tener constelaciones de satélites que permitirán la comunicación, la navegación, el apuntamiento y la observación. Vamos a tener róvers y vehículos lunares, y también vamos a tener drones«, detalló el investigador.
Entre los principales desafíos aparecen las temperaturas extremas del satélite, que pueden superar los 120 grados durante el día lunar y descender bajo los -120 grados en la noche, además de la necesidad de generar energía suficiente para sostener operaciones permanentes.
Según detalló García Galán, el proyecto contempla sistemas de generación solar y nuclear, junto con almacenamiento energético de gran capacidad para mantener operativa la base.