Investigación chilena encuentra nuevas pistas sobre el origen de la esquizofrenia
Tiempo de lectura: 2 minutos Estudio establece que ciertas alteraciones vinculadas a la esquizofrenia podrían aparecer mucho antes de que aparezcan los síntomas clínicos, inclusive durante etapas tempranas del desarrollo del cerebro.
Como otros trastornos psiquiátricos, la esquizofrenia no tiene una explicación completa sobre por qué se desarrolla en algunas personas.
Una investigación encabezada por el director del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Andrés Bello, Dr. Martín Montencino, logró identificar alteraciones epigenéticas tempranas que podrían cambiar la manera en que se entiende esta enfermedad neuropsiquiátrica.
El estudio, que contó también con la participación de la investigadora postdoctoral Dra. Bárbara Casas, además de científicos de la Universidad de Chile, el Núcleo Milenio EpiNeuro y colaboradores internacionales de Brasil, incluso reveló que genes específicos permanecen anormalmente activos en células madre derivadas de pacientes con esquizofrenia, después de un proceso de reprogramación celular que, en teoría, debería «reiniciar» los mecanismos de control epigenético.
Importancia del hallazgo
El hallazgo es relevante ya que establece que ciertas alteraciones vinculadas a la esquizofrenia podrían aparecer mucho antes de que aparezcan los síntomas clínicos, posiblemente durante etapas tempranas del desarrollo cerebral.
Así lo destaca el profesor Montecino: «Lo interesante es que encontramos una señal molecular muy estable, que resiste el proceso de reprogramación celular. Eso sugiere que existe una huella epigenética asociada a la enfermedad que podría estar actuando desde fases muy tempranas del neurodesarrollo».
Lo que observó el equipo es que mientras en personas sanas existen genes que se «silencian» durante la reprogramación celular, en las células derivadas de pacientes con esquizofrenia ese apagado no ocurre. Pero lo que refuerza la solidez del hallazgo, es que el fenómeno se mantuvo incluso tras múltiples duplicaciones celulares.
Para llegar a estas conclusiones, el equipo utilizó células provenientes de pacientes con esquizofrenia, transformadas en células madre pluripotentes inducidas, conocidas como iPSC, metodología que les permite recrear en laboratorio etapas iniciales del desarrollo humano y estudiar cómo se comportan las células neurales antes de que el cerebro complete su formación.
Origen de la enfermedad
Pero tal vez lo que realmente trasciende de esta investigación, es que logra identificar nuevas pistas sobre cómo podrían originarse algunos de los problemas neuronales asociados al trastorno.
A través de la observación de células neuronales derivadas de pacientes que presentaban alteraciones en genes vinculados a la conectividad cerebral, la comunicación entre neuronas y la formación de sinapsis, sumado a una estrategia bioinformática, se logró determinar que las células neurales generadas a partir de pacientes con esquizofrenia exhiben un desbalance, que podría llevar a un funcionamiento de las redes neuronales de forma alterada.
«Hoy sabemos que la esquizofrenia no puede entenderse solamente como un problema de funcionalidad de las neuronas en nuestro sistema nervioso. Existe una dimensión del desarrollo cerebral temprano y de regulación de la información genética que es clave para comprender la enfermedad», explica Montecino.
Ciencia de frontera
Finalmente, los resultados de esta investigación sustentan la reciente presentación de una solicitud de patente en Estados Unidos, lo cual busca proteger potenciales aplicaciones biomédicas futuras. No obstante, tal como enfatiza el académico UNAB, aún se requerirá estudiar en profundidad diversos aspectos adicionales sobre el tema.
De todas formas, este estudio posiciona a la ciencia chilena en una discusión internacional de frontera: cómo las alteraciones epigenéticas. Es decir, cambios que regulan la actividad de los genes sin modificar la secuencia del ADN, podrían explicar parte importante de enfermedades complejas donde la genética, por sí sola, no alcanza para comprender toda la historia.