Caracoles australes habrían llegado a la Antártica en balsas de macroalgas
Tiempo de lectura: 3 minutos El estudio, liderado por científicos de la Universidad de Chile, analizó ejemplares recolectados entre 2017 y 2023 en 19 localidades antárticas y subantárticas, y su traslado habría ocurrido hace casi 8 millones de años.
Como en las grandes épicas colonizadoras, donde hombres y mujeres atravesaron vastos territorios y océanos para encontrar un lugar para vivir, los caracoles antárticos y subantárticos habrían logrado encontrar nuevos territorios viajando sobre macroalgas flotantes, como el cochayuyo, a través del océano Austral hace millones de años.
Esa fue la conclusión de un estudio liderado por científicos de la Universidad de Chile, quienes analizaron ejemplares recolectados entre 2017 y 2023 en 19 localidades antárticas y subantárticas, proceso en que cual combinaron información genética, características morfológicas, distribución geográfica ancestral y análisis de rádula, una estructura que los caracoles usan para alimentarse.
La investigación, publicada en la revista británica Proceedings of the Royal Society B. , reconstruyó la historia evolutiva y biogeográfica de dos géneros estrechamente emparentados de caracoles: Laevilitorina y Laevilacunaria. En su objetivo inicial buscaba comprender por qué habrían presentado distribuciones y una riqueza de especies tan diferentes, pese a compartir ciclos de vida y hábitats similares, específicamente en el hemisferio sur.
«Dentro de sus hábitos tienen el mismo ciclo de vida y hábitats similares. Entonces, todo indicaba que deberían tener distribuciones y riquezas parecidas, pero resultaba que no era así», explicó el doctor Sebastián Rosenfeld, investigador del Laboratorio del Ecología Molecular de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, del Instituto Milenio BASE y del Centro Internacional Cabo de Hornos, CHIC.
Una balsa de macroalgas
Sin embargo, el hallazgo más sorprendente fue la manera en que llegaron hasta ese remoto lugar, atravesando grandes extensiones de océano, considerando que no son capaces de nadar: lo hicieron en balsas de algas.
Macroalgas como el cochayuyo aparecen como una de las posibles respuestas. Al desprenderse de las rocas, estas pueden seguir las corrientes marinas a través de grandes distancias llevando caracoles adultos, juveniles o sus masas de huevos.
Tal como lo explica el profesor Sebastián Rosenfeld: «Todos los organismos que están adheridos se van junto con ella. En el caso de estos caracoles, pueden viajar los individuos o también sus masas de huevos».
Miles de kilómetros, millones de años
Según los investigadores, estos desplazamientos no habrían sido habituales, sino acontecimientos excepcionales posiblemente asociados a tormentas u otras condiciones capaces de favorecer el transporte de grandes masas de algas.
Una vez establecidos en nuevos territorios, los grupos quedaron aislados geográficamente y comenzaron a diferenciarse tanto genética como morfológicamente.
Además, los análisis indican que uno de estos eventos de dispersión podría haber ocurrido hace aproximadamente 7,9 millones de años, cuando caracoles habrían viajado desde islas subantárticas.
El estudio también arrojó un resultado inesperado sobre la clasificación de estos animales. Actualmente Laevilitorina y Laevilacunaria son considerados dos géneros estrechamente relacionados, sin embargo los análisis identificaron cuatro grandes grupos evolutivos o clados que podrían corresponder a géneros diferentes.
Rosenfeld consideró que este resultado abre un nuevo escenario para comprender la diversidad del grupo.
Biodiversidad austral
Por último, Elie Poulin, coautor del estudio y director del Instituto Milenio BASE, enfatiza que los resultados muestran cuánto queda por conocer sobre la biodiversidad del océano Austral y cuánto pueden contribuir a anticipar cómo responderán sus especies ante los cambios ambientales.
«Comprender cómo se originaron y diversificaron sus especies no solo permite reconstruir su historia evolutiva, sino también anticipar cómo responderán frente a cambios ambientales acelerados«, afirmó Poulin.

Instituto Milenio BASE