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Estudio propone nuevo método para el seguimiento del gato güiña

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Tiempo de lectura: 2 minutos Un equipo de investigadores liderados por el académico UC, Nicolás Gálvez, logró individualizar por primera vez a la güiña (Leopardus guigna), a través del uso de cámaras trampa orientadas verticalmente hacia el suelo, lo que permite mayor precisión para su estudio.

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Monitorear especies elusivas en ecosistemas densos y lluviosos representa un desafío constante para la ciencia. En el bosque templado del Valle de Reñihué, en la provincia de Palena, el registro de la güiña (Leopardus guigna) —el felino más pequeño del continente— resultaba complejo mediante las cámaras trampa laterales tradicionales, las cuales impedían estimar con precisión la abundancia y densidad poblacional de sus ejemplares.

Para superar este obstáculo, un equipo de investigadores del Centro UC de Desarrollo Local (CEDEL UC) e integrantes de la Fundación Reñihué diseñaron una nueva estrategia que consiste en instalar cámaras fotográficas de forma cenital, fijadas en altura en ángulos de 90° hacia el suelo, investigación que fue publicada en la prestigiosa revista Oryx.

De esta manera, el sistema logró capturar patrones únicos en las manchas de la espalda del animal, permitiendo una identificación precisa sin alterar su comportamiento natural.

Revelar el patrón del pelaje dorsal

El proyecto nació a partir de observaciones que sugerían una mayor variabilidad en el pelaje superior de la güiña en comparación con sus costados. Por lo mismo, los científicos aplicaron fórmulas trigonométricas basadas en la longitud del felino y el campo de visión del lente para calibrar los dispositivos a 2,5 metros de altura.

Posteriormente, tras un despliegue de 40 estaciones cenitales en 640 hectáreas durante casi dos años, los investigadores obtuvieron 1.386 fotografías. El fotógrafo e investigador Thomas Kramer sometió el material a un procesamiento digital en escala de grises para resaltar el contraste y validar los patrones mediante un protocolo ciego de verificación.

«Al principio era muy difícil reconocer individuos. Después ya era cosa de verlo inmediatamente y casi que uno estaba viendo la cara del individuo en esas manchas. En el 100% de los casos evaluados, la asignación visual dio en el clavo«, destaca Thomas Kramer, coautor del estudio e integrante de Fundación Reñihué.

Impacto en la conservación

Además del éxito técnico, la orientación vertical ofrece ventajas operativas clave en zonas de alta pluviosidad como la Patagonia. Al apuntar hacia abajo, el lente queda resguardado del barro y las gotas de lluvia. Asimismo, esta metodología requiere una sola cámara por estación, a diferencia de los esquemas convencionales que exigen dos dispositivos enfrentados.

El avance resulta determinante para actualizar la presencia del felino en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Por lo mismo, contar con cifras reales de densidad podría facilitar la creación de planes de protección frente a la pérdida de hábitat y los ataques de fauna doméstica en Chile y Argentina.

«Una vez que ya sabemos que el método sí logra individualizar, la proyección es armar diseños que busquen estimar densidad y abundancia en zonas donde las poblaciones están fragmentadas», concluye Nicolás Gálvez, académico del campus Villarrica UC e investigador principal del proyecto.


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